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sábado, 28 de febrero de 2015

50 sombras de Grey. Con una tenía más que suficiente [Cine]

No sé como introducir esta crítica, me es impresionantemente difícil y no me esperaba para nada eso. ¿Cómo se introduce un film del que se lleva hablando meses y que mucha gente espera? Se pueden comentar tantas cosas que no vale la pena enzarzarse en ello. Así que sin más dilación entremos en materia y descubramos el universo de 'Cincuenta sombras de Grey'.

¿De qué va?

Cuando Anastasia (Dakota Johnson) conoce a Christian Grey (Jamie Dornan), un joven de 27 años multimillonario, y queda impresionada ante un hombre tan grandilocuente como lo es Grey. Aunque Anastasia trata de olvidarse de él parece inevitable que pueda lograrlo y empieza a intimar con éste.

La crítica

Nota:
 En esta crítica no se hablará sobre la adaptación del libro escrito por E. L. James, tan solo hablaremos de la cinta dirigida por Sam Taylor-Johnson.

¿Cómo hablar de una película, sin parecer un hater, cuando no se puede destacar absolutamente nada de ésta? Bueno si, la banda sonora tiene algunos temas que no están mal, como esa nueva versión de 'Crazy in love' de Beyonce, pero no hay más por donde salvar a '50 sombras de Grey', nada. Es un mal producto comercial que nos han vendido con calzador, que ha gozado de buen marketing, pero que no está nada cuidado.

La obra se inicia con la entrevista entre Anastasia y Grey, en la que estos se conocen y parece ser que ambos han tenido un flechazo. A partir de aquí el argumento será un tira y afloja más que típico del "quiero, no quiero", algunos lo llamarán "bonito y especial amor imposible", yo lo llamo por su nombre: romance adolescente.
Por mucho que se quiera pensar que es una saga madura, que no os engañen. Si de algo se caracteriza esta primera película de la saga es de eso, de ser un romance barato que no transmite absolutamente nada. Los personajes vagan a lo largo del argumento sin rumbo alguno, se comportan como adolescentes y no saben exactamente lo que quieren. ¡Es que no se entienden ni ellos mismos! Tan solo me faltaba escuchar la frasecita "puta bida tt".

Y si los personajes no saben cautivar al público, el argumento se pierde en cuestión de momentos. No hay nada que llame especialmente la atención del espectador, ni el romance, ni los ocultos secretos de Grey que todos conocemos, esos que obligan a que Dakota Johnson se pasee en tetas durante la mayoría del metraje.


Tampoco os dejéis engañar por lo que venden: '50 sombras de Grey', por mucho que se quiera, no es una historia de amor. ¿Qué hay de romántico en que alguien te haga firmar un contrato para FOLLAR (porque ojo, Christian Grey no hace el amor, folla) y luego te diga que eres el amor de su vida? Te está tratando de prostituta Anastasia ¿en serio que no lo ves? ¡Ah no! Que eres una persona tímida, reservada e inocente, perdón.

Por mucho que se quiera tampoco es un drama. La cinta trata de hacernos transmitir pena por el personaje de Grey en ciertos momentos, pero no hay quien se lo crea. Hay cierta escena en la que Grey quiere confesar sus secretos más oscuros, para que ella lo entienda y lo hace cuando ésta está dormida, si señor: así se hacen las cosas.


Aunque esto no termina aquí, tras los grandes personajes están las grandes estrellas de Hollywood que los interpretan (nótese la ironía). Por un lado tenemos a Grey, alguien que nos quieren vender como un personaje complejo, complicado de entender y con un trauma detrás. Pues ni los guionistas nos convencen, ni mucho menos Jamie Dornan, quien parece ser que no sabe poner otra cara a lo largo del metraje, no transmite emoción alguna pero claro, como es un mito entre las mujeres ¿para qué hacerlo?

Pero si Dornan le falta algo de más, a Dakota Johnson le sobra. ¿Soy el único que la ha visto sobreactuada? Vamos, que Anastasia se supone que es una chica tímida y se pasa el metraje mordiéndose el labio o metiéndose lápices en la boca de manera sensual. Si ya se le coge al personaje de Anastasia tirria por ser tremendamente incoherente, la interpretación de Johnson suma puntos a ello. Su único punto fuerte (y tampoco es que sea algo que vaya a eclipsarnos) es la facilidad que tiene en quitarse la ropa. 


No hay que dejar de lado la parte del sexo y de más, que se supone que es otro de los alicientes para ver este """peliculón""". Tampoco os perdéis nada del otro mundo, un par de escenas """subiditas""" de tono en las que, como ya he comentado, le vemos todo a Dakota Johnson y se dan un par de azotes, pero quizás sacaríais algo más en claro si vierais una porno, yo lo dejo ahí.

No me gusta meterme en tierras pantanosas, pero después de acabar la cinta no pude evitar reflexionar sobre el argumento en sí. ¿Christian Grey es un mito sexual por tratar como a una mierda, perra, don nadie a la que se supone que es su "amor" y eso gusta al público? ¿Luego la gente sale a la calle para quejarse del machismo y tal (del cual no soy partidario, ojo) y tienen fantasías de tal calibre? Pues no lo entiendo.


Sé que saldrá alguien con su hacha en mano exigiendo mi cabeza por esta crítica, no me importa, puedo entenderlo. Pero una pequeña parte de mi sabe que hoy he hecho justicia y que no podía dejar títere con cabeza después de ver semejante bodrio. Porque si, no lo he dicho antes pero por si no ha quedado claro lo repito: '50 sombras de Grey' es un bodriazo. Esperaré los Razzie con ansias.

Información de más
  • A Angelina Jolie le ofrecieron dirigir la cinta pero ella rechazó la oferta.
  • Cada miembro del casting tuvo que memorizar sus líneas en cinco días.
  • En un comienzo Christian Grey iba a ser Charlie Hunnam pero este tuvo que rechazar el papel debido al conflicto de horarios que tenía con la serie 'Hijos de la anarquía'.
Nota final: 1 

viernes, 27 de febrero de 2015

Annie, la alegre (y detestable) huerfanita [Cine]

La vida de crítico (aficionado o profesional, tanto da) a veces puede ser muy cruel. Porque aunque uno disfrute como un loco con el cine, sea cual sea el género cinematográfico, hay ciertas ocasiones en el que no es suficiente sentir tanto amor por el séptimo arte como para soportar la visión de productos como el remake de 'Annie'.




¿De qué va?

Annie (Quvenzhané Wallis) es una niña huérfana que vive en una casa de acogida junto con otras niñas bajo la tutela de la desagradable señorita Hannigan (Cameron Díaz). Sus padres la abandonaron a la puerta de un restaurante con la promesa de que algún día volverían a por ella. Un buen día, Will Stacks (Jamie Foxx), un magnate que aspira a ser alcalde de Nueva York, aconsejado por sus colaboradores decide adoptar temporalmente a la niña como estrategia de campaña. El carácter alegre y optimista de Annie cambiará poco a poco la vida de Stacks.

La crítica

No hay duda de que Will Smith es un padre orgulloso. Se preocupa por sus hijos y pone todo su empeño en conseguir que se hagan un hueco en la industria. Para conseguirlo, nada mejor que producir películas para que estos puedan protagonizarlas, cosa que además supone que nadie pueda discutirle la elección del protagonista. Produjo el remake de 'Karate Kid' que interpretó su hijo Jaden y después pensó que podría repetir la jugada con su hija Willow, por lo que buscó un film en el que ésta encajase. 'Annie' cumplía con los requisitos y a pesar de que finalmente su hija no fue la escogida porque, dicen, era demasiado mayor para el papel, Smith y su socio en el negocio, el rapero Jay-Z, siguieron adelante con la idea.



El éxito de 'Bestias del Sur Salvaje', con nominación al Oscar incluida, hizo que se fijasen en su joven protagonista, Quvenzhané Wallis, a la que contrataron convencidos que era la intérprete perfecta para dar vida a la joven huerfanita.

Sobre el papel algo habíamos ganado, puesto que Wallis ofrecía más garantías interpretativas que la hija de Smith pero había que rodear a la joven actriz de intérpretes de más calibre. Los elegidos fueron Jamie Foxx, Cameron Díaz, Rose Byrne y Bobby Cannavale y como en todo remake que se precie se actualizó la historia para adaptarla a las nuevas generaciones.

Pero todos estos esfuerzos han sido en vano porque a la hora de la verdad 'Annie' demuestra ser un sinsentido, una cadena de fallos encadenados que convierten a la película dirigida por Will Gluck en un absoluto desastre.

Los primeros instantes del film nos presentan a una Annie casi perfecta. Tiene un descaro y un desparpajo fuera de lo normal, demuestra ser líder tanto en el colegio como en el orfanato y a pesar de vivir una vida algo triste ella siempre está alegre y contenta, algo que no nos creemos en absoluto debido a la pobre actuación de Wallis. Pizpireta como requiere el papel pero a la que parece faltarle algo de confianza para agarrarse al personaje con más decisión.

Podríamos achacar estos problemas a su inexperiencia como actriz pero viendo las actuaciones de sus compañeros de reparto no sería una excusa válida. Estos, a los que se les supone que gozan de unas carreras más sólidas a sus espaldas y un bagaje profesional que Wallis todavía no tiene, no consiguen otra cosa que irritar profundamente al personal llevando a sus personajes hasta el límite de lo soportable.

Una Cameron Díaz pasada completamente de vueltas es el ejemplo más claro de esto. Su señorita Hannigan es una vulgar caricatura de su personaje, a priori la villana de la función. Y decimos a priori porque cuando les conviene a los guionistas los personajes cambian totalmente de forma de pensar y de actuar, convirtiéndose en buenos o malos según les convenga.


Tanto Rose Byrne como Bobby Cannavale hacen lo que pueden con sus personajes/encefalograma plano aunque aún demuestran algo de interés por sus interpretaciones. No podemos decir lo mismo de un Jamie Foxx que no puede evitar que se le note que ha puesto el piloto automático y que está ausente del relato en todo momento.



Es difícil pensar en un resultado mejor con otros actores pero la verdad es que sería complicado hacerlo peor y conseguir a un grupo con menos química entre ellos que los interpretes de esta nueva versión de 'Annie', que no olvidemos, se trata de un musical.



Y recordamos que estamos hablando de un musical porque los responsables del film parecen haberlo olvidado. 'Annie' no es uno de los mejores musicales de Broadway pero tiene un par de canciones míticas muy reconocibles hasta para el menos entendido en la materia. Podríamos esperar que al menos, llegados estos momentos musicales, la película consiguiese elevar un poco el nivel. Pero ni así.



No hay nada peor para una película musical que justo cuando los actores se ponen a cantar el espectador piense "¿ahora qué coño hacen estos cantando?". Ninguno de los números es espectacular, ni emocionan ni transmiten nada en absoluto. Todo lo contrario, ya que sacan al espectador totalmente de la historia al no aportar nada al relato y además están rodados con desidia y sin gracia alguna.

El despropósito es tal que ni siquiera tiene gracia hacer alguna referencia al film original.¿En serio alguien en su sano juicio creería que Jamie Foxx lleva peluca?



Cuando en 1982 John Huston dirigió la primera versión para el cine de 'Annie' se le acusó de venderse al sistema y de aceptar el trabajo únicamente por dinero y por mantener su estatus, y aunque el film no es gran cosa el resultado final es mucho más digno que el remake perpetrado 30 años después

Esta nueva 'Annie' eleva a categoría de obra maestra esa primera versión. Huston fue acusado de venderse al sistema y de aceptar un trabajo puramente alimenticio y aunque es cierto que el film resultó no ser gran cosa el resultado final fue infinitamente más digno. A pesar de no poner demasiado interés, Huston no dejaba de ser un excelente director capaz de salvar cualquier obstáculo y supo darle un aire teatral a la película que le iba como anillo al dedo.

El número final de 'Annie' acontece en la orilla del río Hudson, en Nueva York. Todos los personajes allí reunidos entonan el número final para demostrar que son inmensamente felices. La lástima es que ese número no acabe con todos ellos en el fondo del río. Sólo así tal vez el resultado final hubiese sido algo mejor.

Información de más
  • La película es una versión de un musical homónimo estrenado en Broadway en 1977, basado a su vez en la tira cómica de 1924 'La pequeña huérfana Annie', de Harold Gray.
  • Esta es la tercera adaptación cinematográfica del musical, después de la versión de John Huston de 1982 y la tv-movie dirigida por Rob Marshall en 1999.
  • Will Smith, productor del film, quería que a su hija Willow de protagonista, pero tuvo que abandonar la idea al ser ésta demasiado mayor para el papel.
  • Sandra Bullock fue la primera elección para interpretar a la señorita Hannigan aunque finalmente el papel recayó en Cameron Díaz.

Nota final: 2

jueves, 26 de febrero de 2015

Los pingüinos de Madagascar. La cuqueria es un poder [Cine]

¿Recordáis la saga 'Madagascar'? Entonces seguro que recordáis a Skipper, Kowalski, Rico y Soldado, el cuarteto de pingüinos más gamberro del cine. Por si no fuera poco, además de las cintas de la saga de Dreamworks, les dieron una serie para ellos solitos, así que tan solo era cuestión de tiempo que acaparasen el protagonismo de la gran pantalla.

¿De qué va?

Los pingüinos de Madagascar se ven metidos en una aventura que puede acabar con la imagen de su raza. El Dr. Octavio Salitre quiere terminar con la "cuqueria" de los pingüinos y el cuarteto, con la ayuda del equipo de espías Viento Norte, deberá acabar con el plan del doctor.

La crítica

Si de algo se caracterizan los pingüinos de Madagascar es de llevar consigo un humor absurdo que sabe como ganarse el publico. Gracias a este factor estos pequeñines siguen sorprendiéndonos con una película y no descarto una segunda.

La cinta que nos ofrece Dreamworks Animation nos cuenta el origen de este equipo de animalejos, así como una verdadera historia de acción en la que tendrán que salvar a su especie de una extraña "extinción". 

Es curioso como se ha logrado crear, entre tanto sin sentido (me refiero a ese humor que les precede), una película con un argumento de espías que mantiene a flote a la cinta. El esquema es el ya conocido: villano marginado socialmente quiere vengarse del mundo a través de un plan malvado y nuestros héroes tendrán que evitar que éste se salga con la suya.

Con lo cual estamos frente una obra de acción con cantidades elevadas de comedia a lo largo del metraje. Bromas y más bromas hacen de 'Los pingüinos de Madagascar' una cinta entretenida y notable, da gusto pasarse hora y veinte riéndote cada dos por tres. La mayoría de este humor nos contagie es gracias a los pingüinos, que se comen la pantalla desde el inicio de la obra.

¿Y cómo son los pingüinos? Pues, además de ser extremadamente graciosos, son patosos y algo rudimentarios. Eso los lleva a meterse en líos de los que saben salir por su propia aleta. Suelen cumplir todas sus misiones con planes de lo más cutres y, aunque no lo parezca, son algo cortos de miras.

Además de los pingüinos, tenemos a un grupo de superespías molones que no paran de fardar sobre sus grandes tecnologías y sus logros, así como un villano patoso y odioso que tan solo quiere ser querido. Con lo cual, no tan solo tenemos a nuestros protagonistas para darle vida a la obra.

Y si entramos más en materia, podríamos decir que 'Pingüinos de Madagascar' es, a su manera, una crítica al cine de espías. Como en 'Aterriza como puedas', 'Superagente 86' o alguna de las cintas del famoso espía Johnny English, pero con un humor más infantil, para cautivar a los niños.

No será la película de Dreamworks Animation y seguramente tampoco la mejor del año dentro del género, pero lo que si que es es una cinta para pasar el rato, divertirnos y reirnos con cuatro pingüinos que están algo idos.

Información de más
  • Benedict Cumberbatch no puede pronunciar "penguins" correctamente, él dice "pengwings".
  • Una de las ovejas que tiene viento norte es de la película 'Como entrenar a tu dragón'.
  • Esta es la primera vez que en la franquicia 'Madagascar', Rico no lleva la voz de John DiMaggio.

Nota final: 7

miércoles, 25 de febrero de 2015

La calumnia, duelo interpretativo de altura [Cine]

Hace unas semanas, un servidor salió de una sala de cine caminando despacio, pensativo, con la cabeza dando vueltas a los ciento siete minutos recién vistos. Y a la vez, con una satisfacción enorme por la obra maestra que sumaba a sus mejores recuerdos cinéfilos. Gracias a la Filmoteca de Catalunya, pude conocer una película que no debería pasar por alto nadie a quien le interese lo más mínimo el séptimo arte: ‘La calumnia (The Children’s Hour)’.


¿De qué va?


Dos amigas de la universidad crean una exclusiva escuela para niñas. Ellas son Martha (Shirley MacLaine) y Karen (Audrey Hepburn), que gestionan el colegio con ternura y mano dura a partes iguales, ayudadas por la tía de Martha. Todo va bien hasta que una de las alumnas, una niña con el mal y la rabia pintados en el rostro, resentida por un castigo más que merecido, miente a su rígida abuela. A partir de la difusión de esa mentira, todo el mundo que habían creado las dos chicas se desmorona.

La crítica


La calumnia es una película que pone los pelos de punta, no solo por su final, que no desvelaremos aquí, sino por el tema que trata y su forma de hacerlo: la mentira. Y cómo la mentira de una niña puede destrozar varias vidas adultas.


William Wyler cambió totalmente de registro, para retomar una historia ('Esos Tres', 1936) que ya había grabado hacía más de 25 años, pero que la estricta censura de la época cambió tanto que casi no se reconoce la misma historia y sería difícil descifrarlo si no fuera por el nombre de sus protagonistas. Para rodar este film, Wyler se olvidó de los grandes escenarios y de las multitudes en pantalla como había hecho en su anterior metraje, la mítica ‘Ben-Hur’, para rodar algo mucho más de interior e intimista. Únicamente hay dos o tres escenarios, un tanto asfixiantes, que ayudan a crear esa atmósfera de tensión superlativa que desprende el film. Gracias también a la magnífica fotografía en blanco y negro de Franz Planer, que consigue que el mismo salón que antes era alegre y lleno de vida se transforme en una estancia sórdida y fría.



El guión está firmado por John Michael Hayes, guionista de cabecera de Hitchcock a principios de los 50. De su puño y letra son grandes guiones como 'La ventana indiscreta', 'Atrapa un ladrón' o 'El hombre que sabía demasiado' (la versión buena, la segunda, con James Stewart y Doris Day y no esa cosa extraña que fue la primera versión de 1934 con Peter Lorre). También de algún desacierto del mago del suspense como 'Pero... ¿quién mató a Harry?', pero se le perdona por el gran trabajo hecho en la mayoría de trabajos.


El guión es espléndido en su limitación voluntaria. Explica muchas cosas sin tener que decirlas, dejando a manos de las actrices y de su expresividad la transmisión de las sensaciones que se van desarrollando durante la película.



Y aquí llega el punto fuerte del film, las interpretaciones de sus actrices protagonistas, bien apoyadas por un grupo de secundarios solventes que consiguen no desentonar ante estas dos monstruosas interpretaciones. Monstruosas en sentido positivo, por supuesto. Por lo enorme, por lo inconmensurable de la actuación de Audrey Hepburn y Shirley MacLaine.


Hepburn era ya una actriz consagradísima, pues venía de hacer su película más icónica 'Desayuno con diamantes' y además había rodado antes grandes éxitos como 'Una cara con ángel' o 'Historia de una monja'. En este film está soberbia, desbordando una ternura exquisita e irradiando expresión con los ojos. ¡Qué ojos los de Hepburn! Quizá los más expresivos de la historia del cine. ¿Quién no habría querido tenerla como profesora? Karen es una profesora tierna y dulce que riñe de una manera tan suave, aunque firme, que si un servidor fuera reñido por ella no tendría más remedio que aceptar el castigo y dar las gracias.



Shirley MacLaine, pese a ser cinco años más joven que Audrey Hepburn, también tenía ya una carrera más que consolidada. Su trabajo inmediatamente anterior había sido nada más y nada menos que 'El apartamento' de Billy Wilder. Su personaje en este film es más impulsivo quizá, o más pasional, e interpreta a la perfección el derrumbamiento que va sufriendo su personaje a medida que avanza el metraje. Vamos viendo como todo decae y como lleva de una manera menos pragmática la situación a la que la mentira de la niña les lleva. Sale airosa de un papel difícil, quizá el papel más difícil de su carrera, ya que a partir de ahí, quizá debido a su amistad con el Rat Pack de Sinatra y compañía, la actuación no era más que una pausa entre fiesta y fiesta. Pocos papeles destacados a partir de este, a excepción de ‘Irma la Dulce’ de nuevo con Wilder, pero en todos sus films, incluso en los de segunda categoría dejaba entrever su calidad interpretativa. Ya no haría grandes papeles hasta que ya mayor, retomó su carrera cinematográfica de altura con 'La fuerza del cariño'.


El reparto de secundarios es también bastante acertado. Evidentemente eclipsados por los dos papeles protagonistas que se llevan todos los focos y nuestra atención. En el fondo, poco nos importa el papel del Dr. Cardin, interpretado de manera correcta por un James Garner que había hecho mucha televisión y poco cine. En el caso de Miriam Hopkins y Fay Bainter, hay que reconocer que sus actuaciones están bastante teatralizadas, pues eran actrices ya mayores, que aprendieron a actuar en una época en que el cine mudo exigía mucha gesticulación. 


A destacar el papel de Karen Balkin, que interpreta a la niña de una manera tan convincente que hace dudar de si la niña actuaba así de bien o si la escogieron para el papel por su talante odioso y manipulador. Es difícil creer que una niña actúe tan bien.



La película reflexiona no tanto sobre la homosexualidad implícita en la relación entre las dos protagonistas, que no existe, como en la fuerza de la mentira. 


El lesbianismo en la película queda tan de lado que no se trata en general. Hay que decir que en el año 60, aunque ya no existía la censura de manera tan evidente como 25 años atrás, cuando Wyler rodó 'Esos tres', aún iba dando tijeretazos para mutilar obras maestras. Por eso el proceso de montaje debía ser muy cuidadoso y la mayoría de directores le daban tanta importancia como a la propia dirección. Por eso el lesbianismo que en la historia original de Lillian Hellmann era evidente aquí sólo es una calumnia, una mentira con la que desestabilizar.


                                      

Y es por eso que la mentira termina siendo el leit motiv del film. Una mentira, una tergiversación que es capaz de derrumbar en unas horas lo que dos buenas chicas han tardado tantos años en construir y por lo que han tenido que sufrir tanto. ¿Cómo pueden unas palabras hacer tanto daño en un acto tan simple y sencillo?

La película en general convence y engancha desde el principio. La obsesión del director por las tomas perfectas, que hacía repetir hasta la saciedad a sus actores (sobretodo actrices, que le odiaban por ello, pero que también le amaban porque sabía sacar lo mejor de ellas; el resultado: 13 oscars de 35 nominaciones para sus actrices), no permite encontrar errores de composición o de actuación y el resultado es más que positivo. Pero deja un sabor amargo por el desenlace, que nos hubiera gustado distinto, quizá algo más happy end.
             
Información de más
  • La película obtuvo cinco nominaciónes a los premios Oscar: Fay Bainter como mejor actriz de reparto, fotografía en B/N, dirección artística en B/N, vestuario y sonido. No consiguió ninguno, y lo sorprendente fue que ninguna de sus dos actrices principales fueran nominadas por sus papeles en este film. Audrey Hepburn sí estaba nominada por ‘Desayuno con diamantes’, pero ganó Sophia Loren por ‘Dos mujeres’.
  • Fay Bainter y Miriam Hopkins, aquí en papeles secundarios, fueron las actrices principales de ‘Esos tres’, que narraba la misma historia en 1936.
  • Le ofrecieron a Katherine Hepburn cualquier papel, el que ella quisiera para la película. Pero esta dijo que era demasiado vieja para los principales y demasiado joven para el resto. “Y demasiado mujer para hacer de dr. Cardin”, añadió. 
Nota final: 8

martes, 24 de febrero de 2015

Into the woods. A mi que no me canten cuentos [Cine]

Como algunos sabréis, si sois de los que me leéis habitualmente, soy una persona difícil para los musicales pero bueno, que si me ponen uno bueno en las narices, aplaudo como cualquiera. Pero si tratan de venderme una cinta sin sentido alguno y encima es un musical, por ahí no paso. Así que lo siento por 'Into the woods', pero allá voy.

¿De qué va?

En 'Into the woods' algunos de los personajes de cuentos tradicionales ven sus historias mezcladas dentro del bosque en el que buscarán, por diversas vías, su final feliz.

La crítica

Definir 'Into the woods' en una única palabra sería quedarse corto, muy corto. Tiene tantos elementos a criticar, tantos fallos a nivel argumental y a nivel de banda sonora que sigo sin entender porque ha logrado tres nominaciones (si señores, nada más y nada menos que tres) a los Oscars.

Desde fuera, la obra tiene muchos de los elementos necesarios para dar al publico una película decente como, por ejemplo, disponer de actores famosos o una temática interesante, pero la manera en que se lleva a la gran pantalla este desorden es ejemplar como "ejemplo a no seguir".
Podríamos descomponer este extraño relato en dos partes. La primera hora se compone básicamente de una mezcla de los famosos cuentos de los hermanos Grimm como Caperucita Roja, Cenicienta o Jack y las habichuelas. Mientras que la segunda es un vaivén de historias en los que "los finales felices" parecen no existir.

La primera parte, que pretende picar el gusanillo del espectador mostrándole distintos personajes de cuento que conoce de pequeño, consigue un efecto totalmente contrario. Obtenemos una resolución barata, rápida y sencilla de los famosos cuentos mezclados entre si que, por mucho que se quiera, no tienen conexión alguna. Es más, de hecho, hay cuentos que sobran totalmente de la historia porque no aportan absolutamente nada.

Justo cuando todos los cuentos logran tener un final feliz da comienzo la segunda parte de la película, y ésta destroza por completo el argumento del film, que de por si ofrecía poco. Imagino que la idea original de sus creadores fue dar un enfoque distinto al de los cuentos tradicionales, pero desde luego esta no es la manera. Ya que el giro de los acontecimientos que nos presentan no cuaja, porque lían demasiado a los personajes (de nuevo) en historias que no llevan a ninguna parte. En consecuencia, el espectador pierde por completo el interés de los hechos.

Lo que más me choca es que no he oído, leído o visto que se mencione, en ninguna parte, uno de los datos de mayor interés de esta película, señoras y señores: 'Into the woods' es un musical. Pero lo mejor está por llegar: las canciones son absurdas y carecen de sentido alguno. Con lo cual otra de las bazas más importantes de los musicales, la banda sonora, se va al traste. Eso si, es clasificada como obra dentro del género "comedia", creo que esto es más gracioso que cualquiera de las bromas que haya en la cinta, porque menudo chiste.

Y a esto le siguen los actores, que los tenemos de todos los gustos y colores. Primeramente a Meryl Streep a la que la Academia ya nomina porque si. Seguido de otros como Chris Pine, Anna Kendrick o Emily Blunt aunque ninguno acaba de aportar algo especial a la obra. Inlcuso hay una pequeña interpretación fugaz de Johnny Deep como lobo, el cual no tiene más que una canción y cuatro líneas en toda la obra. Puro marketing.

Lo único que puedo destacar es el acabado general de la obra, puesto que la ambientación es muy buena, la variedad de personajes es acertada (aunque en algunos casos excesiva) y tiene su qué. Sumando que no han traducido el título y han preservado el original (en el trailer dicen claramente "intu de guds"). Por el resto, poco más puedo salvar.

Ni falta hace decir que 'Into the woods' no es la cinta del año. Y lejos queda también de ser la mejor de Disney del 2014, no tiene casi nada que ofrecer al publico excepto a un puñado de personajes de cuento cantado y brincando por medio de un bosque, esperando que sus guionistas o bien acaben con ellos o bien destrocen sus finales felices.

Información de más
  • Nominada a 3 Oscars.
  • Alan Cumming fue considerado para el papel de lobo.
  • Según Anna Kendrick, el atrezzo de los árboles era tan grande y realista que ella y Chris Pine se perdieron en el set de sonido y un productor asistente tuvo que ir en su ayuda.
  • Es la primera película que Meryl Streep hace para Disney.
  • Se filmó aproximadamente en 4 meses: de septiembre a dieciembre de 2013.

Nota final: 3

lunes, 23 de febrero de 2015

'Yellow & Green', de Baroness; para gustos, estos colores [Música]

Los colosos del sludge han decidido que es momento de cambiar. Y no un cambio cualquiera, no; un giro de 180 grados es lo que experimentó el sonido de Baroness en 2012, cuando lo que todos pensábamos que sería 'Purple CD', 'Green LP' o 'Black Audio Disk' acabó siendo 'Yellow & Green', un doble álbum que rompe por completo con las directrices establecidas en sus anteriores 'Red Album' y 'Blue Record'. Del metal pesadote y arrastrado aunque melódico pasaron a un rock abre-fácil altamente tarareable con un toque ligeramente surrealista. ¿Cómo les habrá salido la jugada?


 Ficha Técnica:

- Título: Yellow & Green
- Artista: Baroness
- Género: Rock Alternativo
- Año de publicación: 2012
- Discográfica: Relapse Records
- Duración: 75' 09" (18 pistas; álbum doble)
- País: E.E.U.U





La crítica

Me considero fan incondicional de los dos primeros álbumes de Baroness. La potencia metálica de sus temas y esa sensibilidad melódica especial de la que hacían gala los de Savannah fue lo que les dio la fama de la que hoy gozan; por eso me decepcionó enterarme de que en su nueva aventura musical no habría otra 'Wanderlust', ni otra 'O'Apalacchia', ni nada que se les pareciera. "A saber con qué nos vienen", pensaba. Mis terrores, sin embargo, eran infundados; el cambio fue radical, pero 'Yellow & Green' no tardó en ganarse mi corazón. 

Las 18 pistas de 'Yellow & Green' están divididas en dos discos diferentes, siendo las 9 primeras parte del 'Yellow', mucho más agresivo e in-your-face y las otras parte del 'Green', más pausado y tranquilito. ¡Ojo, que no es casualidad! El cuarteto ha sabido encajar en todos sus temas el carácter del color que da nombre a cada disco, dando lugar a un producto heterogéneo y curioso, potente y emotivo.

'Yellow' suena a amarillo. Ni más ni menos. No os dejéis engañar por la intro 'Yellow Theme', porque 'Take My Bones Away', 'March To The Sea', 'Sea Lungs' y 'Eula' son verdaderos mazazos en la cara que no dejan títere con cabeza. También hay lugar para canciones como 'Little Things', más tradicional y "verdosa", o la inquietantemente pacífica 'Cocainium', capaz de poner los pelos de punta al más pintado. Por lo general, eso sí, esta es la mitad más intensa de 'Yellow & Green', y por ello mi favorita. 
John Baizley: vocalista, guitarrista, artista y padre
de familia. ¡Un partidazo!
'Green Theme' abre el segundo disco muy a lo 'Yellow'; un himno instrumental que para nada representa al resto de pistas de 'Green', pero una intro efectiva al fin y al cabo. Aquí es donde encontramos un Rock alternativo que ya conocemos de sobra, facilón y pausado. 'Board Up The House' es el perfecto ejemplo, con esas melodías y ese estribillo tan comercialillo (evitando las connotaciones negativas que suelen asociarse a este término). 'MTNS (The Crown And The Anchor)', por otro lado, suena inevitablemente a Red Hot Chilli Peppers (¡Venga ya, esa intro te la esperas mucho más de John Frusciante que de Baroness!). 'Psalms Alive', otra de mis favoritas de 'Yellow & Green', contiene posiblemente el clímax más intenso y satisfactorio de todo el álbum. La encargada de cerrar este 'Green', y el álbum al completo por lo tanto, es 'If I Forget Thee, Lowcountry'; una preciosa instrumental atmosférica que os encogerá el corazón.

Y eso ha sido 'Yellow & Green'; hora y cuarto de vuestras vidas que querréis volver a gastar una y otra vez, disfrutando de los estribillos, los guitarrazos, la impresionante voz de John Baizley (curiosidad: es también el autor de las portadas de todos sus discos. ¡Un hacha de hombre!)... Lejos quedan 'Red Album' y 'Blue Record'; Baroness ahora se dedican a esto, y les sale genial. ¡Un álbum accesible y profundo a partes iguales que no os dejará indiferentes, con el sello de aprobación de Ahora Critico Yo!

Y para muestra un botón:

Nota final: 4'5/5

domingo, 22 de febrero de 2015

Errores musicales en los Oscars [Especiales]

Podríamos dividir el mundo de los compositores de bandas sonoras en 2 grupos: en uno estaría John Williams (por favor, reverencia al Maestro) y en el otro, el resto.



Si, reconozco que pierdo toda objetividad si se trata de hablar de John Williams. Asi que hoy voy a hacer un esfuerzo. Voy a dejar mi fanatismo a un lado. O por lo menos lo voy a intentar... Por un rato abandonamos el mundo de la crítica cinematográfica para sumergirnos en las notas musicales de BSO que han sido nominadas y/o ganadoras de un Oscar.


Dejando de lado el hecho que no darle cada año el Oscar a la mejor BSO a John Williams... es ya un error si nos ponemos a analizar el listado de ganadores de la estatuilla dorada a la mejor composición musical. Podemos encontrar ejemplos, algunos hasta sonrojantes, de fallos históricos a la hora de conceder este premio.

El primer caso lo encontramos en 1978. El italiano Giorgio Moroder se imponía a Dave Grusin, Ennio Morricone, Jerry Goldsmith y John Williams. Lo hacía gracias a 'El expreso de Medianoche', una de las películas más exitosas de ese año para la que Moroder compuso una BSO en la línea de lo que musicalmente triunfaba en ese momento, la música electrónica de la que el italiano era un claro exponente. 


Lo doloroso del caso ya no es que su triunfo supusiese derrotar a grandes compositores como los que eran sus competidores sino que además lo hacía superando a obras como 'El cielo puede esperar' (Grusin), 'Días de cielo' (Morricone), 'Los Niños del Brasil' (Goldsmith) o 'Superman' (Williams).



Dos años después la historia se repetiría casi de forma similar. 'Fama' de Alan Parker había sido un éxito sin precedentes y su BSO se convertía en una de las más vendidas del momento. De esta manera, logró que dos de sus canciones fuesen nominadas al Oscar a la Mejor Canción (que ganaría el famosísimo 'Fame' de Irene Cara) y que además su score, compuesto por Michael Gore, también fuese nominado.



En la lucha por el premio, Gore tenía delante a John Morris por 'El Hombre Elefante', Philippe Sarde por 'Tess', John Corigliano por 'Un viaje alucinante al fondo de la mente' y de nuevo a John Williams por 'El Imperio Contraataca'. Aunque en conjunto los rivales no eran tal vez de tanta envergadura como el año anterior es imperdonable que su victoria dejase sin premio a una de las más brillantes composiciones para cine que podremos encontrar jamás como es la BSO 'El Hombre Elefante' en la que John Morris supo transmitir a la perfección la tristeza del personaje principal.


Pero dicen que no hay dos sin tres... así que en 1980 volvemos a encontrarnos con otro caso sangrante. 'Carros de fuego' arrasaba en las taquillas del mundo, ganaba el Oscar a la mejor película y la BSO de Vángelis se convertía inmediatamente en una de las más conocidas de la historia. Nominación merecida, sin ninguna duda. 



Pero de nuevo tenemos un enfrentamiento contra cuatro BSO de altísimo nivel: 'Ragtime' de Randy Newman, 'En el estanque dorado' de Dave Grusin, pero sobretodo las sobresalientes 'En Busca del Arca Perdida' de John Williams y 'El dragón del lago de fuego' de Alex North, la mejor de las cinco nominadas y una de las últimas oportunidades que tuvo North (nominado en 14 ocasiones pero nunca ganador) de ganar el Oscar.

Es cierto que podemos considerar que la partitura de 'En Busca del Arca Perdida' ha acabado trascendiendo mucho más allá de la propia composición, siendo su tema principal todo un referente cinematográfico. Uno piensa en aventuras y le viene a la cabeza la marcha de Indiana Jones. Algo similar ocurre con 'Carros de Fuego' y su celebérrimo tema, pero en conjunto, la obra de Williams es infinitamente superior a la del griego Vangelis.



Las obras ganadoras en los sucesivos años se ganan en mayor o menor medida su estatuilla legítimamente. Durante los 90, coincidiendo con los mejores años de la compañía, prácticamente todos los Oscars a la mejor BSO son para películas Disney y no es hasta el año 2008 cuando volvemos a encontrar un caso flagrante de error histórico. De nuevo coincidiendo con la explosión mediática de una película, 'Slumdog Millionaire', uno de esos films que con el paso de los años hace que nos preguntemos cómo fue posible que tuviera su momento de esplendor.

Junto con la partitura de A.R. Rahman competían por el premio James Newton Howard por 'Defiance', Thomas Newman por 'Wall-E', Alexandre Desplat por 'El curioso caso de Benjamin Button' y Danny Elfman por 'Milk', todos ellos nominados varias veces a excepción de Rahman, su primera vez.



Los votantes de la Academia de nuevo volvieron a hacer ganadora a la BSO que menos lo merecía premiando a la partitura más vitalista y moderna pero menos interesante y arriesgada, dejando una vez más sin premio a la mejor de las cinco nomindas, la elegante epopeya romántica de Alexandre Desplat para 'El curioso caso de Benjamin Button'.



Entregar premios a lo mejor del año siempre supone dejar de lado a alguien que tal vez se lo merezca mucho más, y evidentemente siempre quedarán por encima de cualquier otra consideración la apreciación y gustos personales de cada uno para considerar más o menos justo dichos galardones.

En cualquier caso, todo es mucho mejor si John Williams es el que pone música (he dicho que intentaría hacer el esfuerzo de ser objetivo pero no he prometido nada...).

sábado, 21 de febrero de 2015

Foxcatcher, drama a galletazos [Cine]

Muchas veces pasa que ves una cinta y, pese a gustarte, te quedas algo indiferente. No destacarías alguna escena en concreto, tampoco crees recordar todos los personajes y cuando eches memoria de ello te vendrán algunos flashes. Es una lástima que películas de las que esperas algo más se queden a las puertas. 

¿De qué va?

Basada en hechos reales. Mark Schultz (Channing Tatum) es un luchador de lucha libre profesional al que John du Pont (Steve Carrell) ha echado el ojo para formar un club de lucha que logre el oro en los JJOO de Seul'88.

La crítica

Después de ver 'Foxcatcher' la primera pregunta que me hice fue: "¿está nominada a mejor película? Porque si es así, no lo entiendo". Cuesta de creer (bueno, no tanto) que una obra con cinco nominaciones a los Oscars haya decaído tanto en el argumento de ésta, que a mi parecer, es lo primordial en cualquier cinta.

La historia se centra en la carrera del medallista Mark Schultz, enfatizando en la influencia ejercida por dos de los personajes que más peso tuvieron en su vida el paso por las olimpiadas de Seul de éste: el millonario John du Pont y su hermano David (Mark Ruffalo). 

Bennett Miller, quien hace un buen trabajo como director, quiere enfocar el biopic a la relación establecida entre los Schultz y du Pont, haciendo mella en el comportamiento de estos a lo largo del metraje. Miller quiere mostrarnos por lo que pasaron todos los personajes en una carrera hacía una medalla de oro en los juegos de Seul del 88.

Desde un inicio vemos que dichas relaciones no serán sencillas; Mark Schultz no parece ser alguien que esté del todo bien, es tímido, reservado y sobretodo cerrado. En contraposición su hermano David que es abierto, ha triunfado en la vida y cuida de su hermano tanto como puede. Finalmente du Pont es alguien que no ha tenido problemas en la vida, viene de familia rica y se puede permitir el lujo de contratar a quien le de la real gana. 

Una vez presentados los personajes empieza la carrera hacia el ansiado oro y vemos la verdadera cara de 'Foxcatcher', una obra que, pese a gustarme, es lenta y algo difusa. Vemos el objetivo del director, su enfoque hacia hechos que realmente sucedieron, pero no nos vemos reflejados en los personajes puesto que no logramos entenderlos. ¿Hay traumas? Si bueno, pero ahí se queda la cosa.

En consecuencia, aunque no hablemos de un argumento vacío, no nos llena. Pasamos el rato y al final nos quedamos indiferentes. Vemos ascensos, descensos, luchas, pero no se hace especial ahínco en el deseo de lograr el oro, en querer ser los números uno, parece que tan solo sea de boquilla. 

Tampoco quiero decir que los personajes sean planos, obviamente no lo son, pero nos falta algo y ese algo, desde luego, no son las interpretaciones. Por primera vez, en la larga carrera de Channing Tatum puedo decir que me ha gustado su interpretación, bravo. No obstante se queda en un segundo plano y los verdaderos maestros son, ni más ni menos, que Carrell y Ruffalo.

Steve Carrell luce magnifico, que tras esa capa de maquillaje sabe encarar su personaje con grandeza. Du Pont es alguien rico, cínico, un patriarca de pies a cabeza y Carrell nos convence de ello. Al igual que éste, Ruffalo ofrece una interpretación totalmente distinta de su personaje y he de reconocer que es mi preferido, interpreta al personaje con más dedos de frente de la cinta y sabe cómo manejarlo. 

Como he comentado, 'Foxcatcher' es una película lenta de ritmo y la banda sonora hace especial inciso en ello. Por una parte acentúa la idea general de la obra, cuida al detalle las escenas y nos mete de lleno en la situación. Sin embargo en las escenas de combate, a mi parecer, está de más.

Para rematar la crítica mencionar que el desenlace es algo confuso. A medida que llegamos al punto cúspide, al objetivo final y la cinta revienta en mil pedazos debido a la carencia de los personajes dentro de ese triangulo amistoso, se genera un vaivén de sensaciones que no sabría definir. Por ello me queda un sabor de boca agridulce, porque sé que he visto algo que me impresiona pero que no acaba de tener el efecto contundente que se esperaba. 

Realmente 'Foxcatcher' no es una mala película, pero quizás esperaba más. El argumento no es especialmente interesante y tampoco se hace nada por agilizar el ritmo, se toma su tiempo en explicar las cosas. A su favor hay que decir que se deja ver y como no, que el reparto es inmejorable y se agradece.

Información de más
  • Nominada a cinco Oscars.
  • La escena en que Channing Tatum rompe el cristal no estaba en el guión.
  • Hay un pequeño cameo del verdadero Mark Schultz.
  • La escena entre Carrell y Tatum en el helicóptero fue totalmente improvisada. 

Nota final: 6