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20 de julio de 2015

Mogambo, "¡Qué bien te lo montas, Clark Gable!" [Cine]

Hubo una época en que se decía que la MGM tenía más estrellas en plantilla de las que hay en el cielo. En el año 1953 juntaron a tres de las más grandes de la historia del cine para esta película, ‘Mogambo’, con desigual suerte para cada uno de ellos.



¿De qué va?


Victor Marswell (Clark Gable) tiene un negocio en África de captura de animales para circos, zoos, domadores. Además, hace de guía para científicos y turistas que quieren ver animales salvajes en su hábitat natural. Hasta su campamento llega una corista (Ava Gardner) y poco después un antropólogo y su mujer (Grace Kelly). La vida aventurera y los rudos modales de Mr. Marswell seducirán a las dos señoritas.

La crítica


Vale, vamos a lo obvio: Clark Gable estaba ya muy mayor para este papel. Pero quince años después, todavía estaba luchando para deshacerse del papel de Rhett Butler en 'Lo que el viento se llevó', así que luchaba para ganarse la imagen de buen actor que nunca tuvo (y que tampoco merecía especialmente, digámoslo todo...).


Pero a pesar de Gable, la película nos cuenta una historia de manera firme, sin ambages, con un telón de fondo impresionante y quizá un poco brusca. El director John Ford era así, poco amante de las florituras y las cosas finas. Le gustaba la pasión, la rudeza, los golpes frontales... en consecuencia, sus películas también tenían esa expresión de cine curtido en mil batallas. En realidad, a este film le van esos modales bruscos que ni pintados.

Si nos fijamos en el reparto Gable, a pesar de pintar bastantes canas, da suficientemente el pego en su papel de aventurero y lobo solitario. Incluso permitió que el guión se riera de él en un par de ocasiones, cuando se hace referencia a sus orejas de soplillo o a sus rodillas. Pero en alguna ocasión parece más torpe que duro, como si él, el “Rey de Hollywood” se viera incapaz de tratar a las mujeres de la película como le exigía el guión, acostumbrado como estaba a las sutilezas del cine que le hizo triunfar, unos veinte años atrás.


Por otro lado, Ava Gardner tiene el papel más desagradecido pues su personaje no para de recibir por aquí y por allí y ella, que es una mujer bregada en el mundo del vodevil neoyorquino, se ve de pronto actuando como una adolescente por culpa de los amores de Gable. Sin embargo hacia el final del metraje su personaje sufre un cambio después de confesarse con el padre Josef, escena que no se explica a posteriori y que nos deja con la duda de lo que le habrá dicho. Pero Ava, de quien se dijo que era “el animal más bello del mundo” rescata bien ese personaje, que empieza bien pero que sufre un bache interpretativo importante, dándole vida y haciendo de la chica de clase baja una deslenguada, hiriente y peligrosa mujer que no dice nada porque sí, sino que todo está muy calculado. Lástima del histrionismo en las escenas en que llora, más propio del cine mudo que del de entrados los 50’.


Y Grace Kelly... permitidme que no le vea nada malo, es una debilidad personal. Su personaje es más complejo que el de Ava Gardner: ella llega al campamento en medio de África con su marido, un científico remilgado de Brighton, con quien lleva siete años de matrimonio “feliz” y cae irremediablemente prendada por un hombre tan diferente, a pesar de los veintimuchos años de diferencia. Pero Kelly es una de las actrices más expresivas de la historia del cine con la mirada y, en esta película, donde permitió aparecer sin maquillaje para dar realismo al film, se luce como nadie a base de miradas furtivas, palabras no dichas y mohines. Eso sí, ella continúa apareciendo como un ángel caído del cielo, aunque las malas lenguas digan que no hubo película en la que no se liara con compañeros de reparto.


El resto de secundarios (Donald Sinden, Philip Stainton y Eric Pohlmann) cumplen con su trabajo, complementando bastante bien al trío protagonista, sin llegar a hacerles sombra en ningún momento pero haciendo lo que tenían que hacer.

De hecho, hay una buena lucha escénica entre las dos actrices. Ava Gardner, morena, que se la ve venir de lejos y uno ya se pone en guardia, con unos vestidos que presuponen un busto amenazador y una lengua más larga que la muralla china. Grace Kelly, en cambio, de aspecto angelical, modosita, vestida como una señora de alta sociedad y comedida en sus palabras. Son el ying y el yang. La primera estaba casada entonces con Frank Sinatra, el mayor crápula de Hollywood y la otra se casaría poco después con el príncipe de Mónaco; las diferencias eran evidentes. Eso sí, las dos se tiran a los brazos de Gable como si no hubiera un mañana.

En cuanto a la banda sonora, se habló y alabó mucho la "música" de  ‘Birdman’, pero no fue precisamente pionera en este sentido. En ‘Mogambo’ ya no hay una banda sonora al uso, solamente la percusión de algunos instrumentos africanos acompañan a los diálogos. De manera acertadísima, una cadencia de tamtams u otra le dan el aire que necesita en escenas de transición o en las imágenes documentales con las fieras de la sabana. John Ford contó con la colaboración de varias tribus nativas como los wagenia, los samburu y los M’Beti que aportan un realismo impresionante y sólo por eso ya vale la pena verla. Ford dijo de esta película que “me gustaron el argumento, el guión y el problema, y como nunca había estado en esa parte de África, fui y la hice”. Se ve que a esas alturas de la vida, Ford solo grababa lo que quería y si eso le permitía visitar lugares donde poder ir de caza.


En general, es una película entretenida, con punch, con diálogos vivos, con un marco envidiable ahora que viene la época de vacaciones y viajes y con sentido del humor, aunque le falle, a mi modo de ver personal, el final, que es tirando a simplón y poco comprensible. El visionado es ameno a pesar de las casi dos horas de duración, poco frecuente en la época. Y eso lo supo apreciar el público, que la convirtió en un gran éxito de taquilla desde el inicio, a pesar de que en pocos años se habían estrenado muchas películas de ambientación similar: ‘Las minas del rey Salomón’ (1950), ‘Las nieves del Kilimanjaro’ (1952), ‘La reina de África’ o ‘Buitres en la selva’ (1951), ‘Cuando ruge la marabunta’ o ‘La senda de los elefantes’ (1954) y, cómo curiosidad, ‘Bwana, diablo de la selva’ (1952), que fue la primera película rodada en tres dimensiones. África estaba de moda.

Información de más

  • Mogambo es el remake de ‘Tierra de pasión’ (Victor Fleming, 1932) ambientada en Indochina y protagonizada por... Clark Gable!
  • Clark Gable, que con esta película quería ganar un Oscar, vio como Ava Gardner fue nominada a mejor actriz (ganó Audrey Hepburn por ‘Vacaciones en Roma’) y Grace Kelly a mejor actriz secundaria (ganó Donna Reed por ‘De aquí a la eternidad’) sin que él recibiera ningún premio ni mención especial.
  • La escena del beso entre Gable y Kelly en la cascada, fue utilizada por Vincente Minelli en ‘El noviazgo del padre de Eddie’, cuando Glenn Ford se debate entre el amor de tres (¡tres!) mujeres, la escena aparece en la televisión.
  • El rodaje fue muy accidentado, incluso murieron el asistente de director y dos personas más en un accidente de jeep.
  • Mogambo significa “pasión” en lengua suajili. 
Nota final: 7

13 de julio de 2015

Fate/Zero: el anime perfecto [Anime]

¿Alguien me puede explicar como se hace una crítica de algo TREMENDAMENTE increíble?  En serio, no sé si todo lo que quiero comentar sobre 'Fate/Zero' me va a caber en una única crítica, es como aquello de escoger entre papá y mamá... bueno, en realidad no tiene nada que ver, así que mejor empiezo a escribir y me dejo de tonterías.

¿De qué va?

La guerra del Santo Grial es una batalla a muerte entre siete magos. El Santo Grial es el encargado de escoger a los siete magos para formar parte de esta guerra. Cada mago deberá invocar a su servant, un famoso héroe caído y aquél que se encargue de luchar por su mago con tal de asegurar la victoria de la guerra y así poder formular un deseo.

La crítica

¿Qué lío eh? Explicar de que va 'Fate/Zero' es muy difícil puesto que su argumento es bastante especial, hay varías cartas sobre la mesa y cada una toma especial importancia en este juego y, justamente por ello, explicar de que trata no es cosa de críos. Pero bueno, que si queréis que os diga la verdad en dos palabras, yo lo hago sin problemas: PUTA OBRA MAESTRA.

¿Qué quieres un anime con personajes bien definido? 'Fate/Zero' lo tiene. ¿Qué además buscas un argumento sólido y profundo? Si, también lo tiene. ¿Con una animación aplastante y una música genial? ¿¡ES QUE AÚN NO HA QUEDADO CLARO!? Pero bueno, empecemos por el principio.

'Fate/Zero' se compone de dos temporadas: una primera en la que nos enseñan lo que hay y una segunda que van con todo. Algo así como enseñarnos un caramelo y luego devorarlo por completo como si no hubiese mañana. La primera presentará toda la trama argumental y la otra nos hará fliparlo en colores.

No puedo quedarme con un solo elemento que define a la obra, porque la magia está plagada en todos ellos. Por un lado está el genial argumento que desarrolla una guerra fantástica entre personajes reales o mitológicos (Alejandro Magno, El Rey Arturo, Gigalmesh...) y sus respectivos magos. Con lo cual, de buenas a primeras, tenemos una historia fantástica ambientada en el siglo actual.

Como no podía ser de otra manera, 'Fate/Zero' es justamente un anime de acción que no defrauda. ¿Por qué? Porque sus escenas de acción son para enmarcarlas todas. Cada una de estas cuenta con gran variedad de jugadas, artefactos y triquiñuelas que usarán los personajes para proclamarse vencedor.

Dichas escenas van acompañadas de un portento técnico impresionante, tanto a nivel visual como a nivel auditivo. Ufotable (productora del anime) ha hecho un trabajo espectacular cuidando minuciosamente todos y cada uno de los elementos artísticos: los personajes están bien definidos, la animación es más que fluida y la música arremete con fuerza para ambientar al espectador. En mi opinión el trabajo técnico de 'Fate/Zero' está en lo más alto del mercado actual.

Pero como ya he dicho, la cosa no se queda ahí. Si nos gusta el argumento y la parte técnica, lo mejor son sus personajes porque no son pocos y todos están definidos a la perfección. 

Por un lado tenemos a los magos, aquellos que llevan a sus servants hasta la victoria. Su papel es importantísimo, puesto que si un mago muere, la partida para él acaba. Por otro lado están los servants, los que hacen el trabajo sucio para combatir por sus masters y lograr alcanzar el ansiado Santo Grial.

Tanto servants como masters tienen un deseo a cumplir al alcanzar el Santo Grial y eso es lo que los define como personajes. Los hay de todo tipo, gentiles, honestos, vacíos, ambiciosos, amables... Y sobretodo, te quedarás con más de uno como preferido, es prácticamente imposible escoger a uno.

Y pincelando a grandes rasgos lo que es el anime, creo que he acabado. Para poder hacer una crítica más elaborada necesitaría entrar al detalle y spoilear, así que de momento os recomiendo este anime POR ENCIMA DEL RESTO. En serio, merece una seria visualización.

Información de más
  • Aunque todos los capítulos duran 24 minutos, el primero dura 48 con tal de introducir correctamente la serie.
  • Existe una secuela: 'Fate/Stay Night' que además ha sido "revisada" nuevamente bajo el nombre de 'Fate/Stay Nigt: Unlimited Bladeworks'.

Nota final: 10

30 de junio de 2015

Los hermanos Marx en el Oeste, aunque mejor si no hubieran ido... [Cine]

Si nos ponemos a hablar de comedia en el mundo del cine clásico, en un momento nos vendrán tres o cuatro nombres imprescindibles: Chaplin, Buster Keaton, Laurel y Hardy y, por supuesto, los hermanos Marx. Estos últimos nos dejaron muy buenas películas, aunque también algún batacazo destacable, como el film que los llevó al oeste.

¿De qué va?

Los hermanos Panello (Chico y Harpo) se unen a Quentin Quale (Groucho), para ayudar a una pareja del oeste a que su amor sea posible. Es todo una historia un pelín rara y rebuscada: terrenos yermos por donde pasará el tren, buscadores de oro, indios, salones, pistoleros... Todos los ingredientes típicos de un western, aunque éste pase por el filtro de los Marx.

La crítica


Sabe mal, muy mal. Cada uno tiene sus referentes en la vida, sus referentes en el humor y sus referentes en el cine; en algunas ocasiones, sucede que los referentes de estos tres campos coinciden en una persona, como sería el caso de Groucho Marx. Por eso, revisitar esta película con ganas de reír un rato y llegar a sentir cierta vergüenza ajena le deja a uno el ánimo por los suelos.

Es cierto que la película arranca muy bien, con uno de los mejores gags de todo el metraje (que nos recuerda al del tutti-frutti de 'Un día en las carreras'). La cosa va con los tres protagonistas y un billete de 10 dólares mágico que siempre termina en el bolsillo de Harpo, pero a partir de ahí, con contadas excepciones, todo el humor decae y uno espera que pasen rápido los setenta y siete minutos de peli.


Y es que lo hermanos Marx siempre habían tenido un método de trabajo muy concreto, que les había permitido realizar algunos de los mejores films humorísticos de la historia como ‘Un día en las carreras’ o ‘Una noche en la ópera’, pero en este caso rompieron su rutina y eso fue su perdición, así como el inicio de su final como uno de los grupos más divertidos de la historia del cine, ya que esta fue su penúltima película.

Habitualmente, bajo la tutela del todopoderoso Irving G. Thalberg, realizaban una gira por todo el país con el guión que querían rodar en forma de vodevil. Con el público en vivo podían ver las reacciones e ir retocando los gags, añadir improvisaciones al guión o eliminar bromas que no provocaban el entusiasmo que ellos creían. Cuando en 1936 Thalberg murió a los 37 años por un infarto, todo lo que aportaba a este grupo de cómicos desapareció con él. No hicieron gira, el productor hacía su trabajo al estilo de un funcionario (era sobrino del señor Mayer. Sí, sí.. el de la Metro Goldwyn Mayer. Además, su ayudante era el yerno de Mayer), la ingénue era la mujer de William Powell y ellos ya no se divertían haciendo cine. Como dejó escrito Groucho: “Nuestra película se ha convertido en un cubo de basura para el estudio (...) Así que ya ves que los únicos participantes en el largometraje que no tienen nada que ver con nadie más que con ellos mismos son los hermanos Marx”


Cuando uno ve la película ve a un Groucho muy profesional, que aparenta las mismas ganas de siempre, pero al que le falta un poco de chispa y de ímpetu para ser el que nos partía en dos de risa con la parte contratante de la primera parte. Chico está ahí porque le toca estar, pero todos ven que preferiría estar en las carreras o jugando a las cartas que rodando una película; lo de tocar el piano con una naranja es ya el acabóse! Y Harpo... bueno, Harpo en su linea de siempre, con su bolso de Mary Poppins de donde saca cualquier cosa y su arpa.

Y allí llega la peor escena del film, la de los indios. Una escena con diálogos absurdos, con indios de pega mal interpretados y más absurdos aún que sus diálogos y, a falta de arpa, un telar le sirve a Harpo para enseñarnos sus dotes musicales. De verdad, si véis la película en DVD o Blu-Ray, saltaros esta escena que no aporta nada, con la foto que sigue ya os podéis hacer una idea.

Toda la trama es un poco liosa, con una escritura de propiedad de unos terrenos que uno le dio a otro, pero que el dueño del salón quiere conseguir para ganar dinero con la construcción del ferrocarril... mal, todo muy mal. Es cierto que el argumento no ha sido nunca esencial para los Marx ya que la base de su cine son los diálogos picados y divertidos, pero entre esto y lo que nos encontramos en ‘Los hermanos Marx en el Oeste’ hay un abismo.

El resto de personajes sigue la linea de los guionistas: Walter Woolf King es el mal malo, torpe, maligno sin motivación y de expresión ausente. Diana Lewis no tiene papel, es solo un espantapájaros ahí plantado para que la corteje el guapo John Carroll, que es más insípido que su personaje, que ya es decir... eso sí, todos hacen unos gorgoritos que son un primor.

Por suerte, está Groucho, que salva muchos momentos con grandes chistes, como cuando dice que no pueden llamar a alguien porque Don Ameche aún no ha inventado el teléfono (Don Ameche había protagonizado un biopic sobre Graham Bell el año anterior) o cuando en mitad de la persecución final suelta “Vaya, acaba de pasar el mejor chiste de la película!”

En algunos de los mejores gags del film se ve la mano de Buster Keaton, que fue, como en la mayoría de películas de los Marx, el guionista en la sombra, pero el estudio no quería que se supiera porque pensaba que afectaría a la reputación de los hermanos. La influencia de Keaton se nota, sobre todo, en los sketckes más recordados del film, el de la diligencia y el del tren (¿os suena ‘El maquinista de la general’?), el de “¡Más madera!¡Es la guerra!” frase que por cierto jamás fue dicha en el original y que fue un invento de los dobladores españoles. En realidad, Groucho se pasaba el rato gritando “¡Jimbo!”



En general, hay que decir que la película es bastante floja. Se podría decir que fue una premonición de lo que estaba por venir, el final de los Hermanos Marx como cineastas e impulsores de un género, el del humor, que les debe mucho, y cuyo estilo inconfundible ha sido imitado infinidad de veces con mejorables resultados.

Claro, que si se compara con esta ‘Los hermanos Marx en el oeste” cualquier cosa le podría dar alcance...

Información de más

  • El personaje de Groucho, S.Quentin Quayle, se pronuncia casi como San Quentin Quail, que es una manera de llamar a las lolitas.
  • Buster Keaton colaboró durante casi toda la carrera de los hermanos Marx como asesor de gags.
  • En el estudio les dijeron que no había presupuesto para incluir un personaje para Margaret Dumont, que siempre les había acompañado.
  • June MacCloy, quizá la actriz con la voz más grave de la historia del cine, se retiró después de interpretar a Lulubelle (una mala suerte de femme fatale) en esta película.


Nota final: 4

14 de mayo de 2015

El viaje más largo... ay, vaya torito, ay torito guapo [Cine]

Películas las hay de muchas clases. De acción, infantiles, comedias, dramas, bélicas, de amor... Centrémonos en éste último grupo, las películas de amor. Podemos subdividirlo en otros tantos géneros: comedia romántica, drama romántico, etc, y a partir de ahora podemos afirmar que las películas 'basadas en una novela de Nicholas Sparks' deben considerarse otro grupo totalmente independiente.

'El viaje más largo' es la última de estas adaptaciones que llega a nuestras pantallas para mostrarnos (una vez más) una edulcoradísima historia de amor.




¿De qué va?

Sophia Danko (Britt Robertson) es una brillante estudiante de la universidad de Carolina del Norte. Ella espera terminar el semestre para poder ir a Nueva York a hacer sus prácticas en una prestigiosa galería de arte. Su vida da un giro inesperado cuando decide acompañar a sus amigas a un rodeo. Allí conoce a Luke Collins (Scott Eastwood), un joven y valiente vaquero con el que entabla una relación. Un día, de vuelta a casa después de una romántica cita, se topan con un coche accidentado en medio de la carretera del que consiguen rescatar con vida al anciano Ira (Alan Alda). Sophia entabla una relación de amistad con Ira, que le acaba contando la historia de su vida, de cómo encontró el amor al lado de su esposa Ruth (Oona Chaplin), al mismo tiempo que su relación con Luke se tambalea debido a que ambos provienen de mundos muy diferentes.




La crítica

El éxito de las novelas de Nicholas Sparks está basado en seguir unas reglas establecidas (por él mismo, suponemos) en el que casi siempre mezcla sus pasiones/obsesiones: amor, pasión, tragedia y/o destino, a las que acaba añadiendo una buena dosis de azúcar a la combinación que acaba dando como resultado novelas extremadamente románticas, que nos hacen sufrir con un amor aparentemente imposible pero que sabemos desde la página 1 que acabará triunfando.


Todas y cada una de las adaptaciones cinematográficas del universo Sparks siguen exactamente los mismos patrones y obviamente 'El viaje más largo' no es una excepción. Primero se nos presenta la historia de amor principal, la de los dos protagonistas, tirando de clichés vistos mil veces. Ella: una guapa, inocente y estudiosa muchacha de ciudad. Él: un valiente, fornido y rudo vaquero. Siguiendo el dicho de "los polos opuestos se atraen" caen rendidos el uno del otro, por mucho que en un principio quieran evitarlo.

Poco después, la historia presentada en pantalla es la secundaria, la del anciano Ira y su mujer Ruth, que al igual que sucedía en 'El diario de Noah' se nos muestra en forma de flashbacks puesto que sucede 70 años antes.



Tanto una como otra se nos quiere vender dos historias de amor intenso. En ambas los protagonistas deben superar obstáculos importantes para que su amor triunfe pero siendo sinceros sólo la historia de Ira y Ruth llega a interesar algo más, siendo sus problemas verdaderamente más serios que no ser simplemente dos personas muy diferentes como lo son Sophia y Luke.

Probablemente estemos ante uno de los problemas más grandes que tiene el film y por ende, casi todas las adaptaciones de Sparks. Las historias principales son tocadas muy superficialmente, sin ahondar en sus verdaderos problemas. De Luke sabemos que ha tenido una lesión importante, que tiene problemas para mantener el rancho donde vive con su madre... y nada más. Al igual sucede con Sophia, que parece dejar de lado su brillante futuro para poder estar al lado del vaquero sin que la decisión le cause problema alguno. Todo marcha sobre ruedas hasta que casi sin venir a cuento todo explota y la pareja se rompe casi sin motivo alguno.



A todo esto tampoco ayuda que la dirección del film le haya sido encomendada a un director tan poco estimulante como George Tillman Jr., cuya película más conocida es 'Hombres de honor' (y que probablemente nadie recuerda a pesar de estar interpretada por Robert De Niro y Charlize Theron). Su planteamiento es totalmente plano, sin arriesgar lo más mínimo, prácticamente conviertiendo la película en un telefilm de sobremesa, a lo que no ayuda lo más mínimo que la duración final del film sea de 128 minutos, exagerado. 



A pesar de todo, en su favor hay que decir que las únicas escenas en las que parece haberse permitido salirse algo de lo preestablecido son aquellas en las que se nos muestran los diferentes rodeos en los que Luke participa. En esos momentos sí que vemos una cierta frescura y elegancia a la hora de rodar las tomas, consiguiendo transmitir la fuerza brutal de los toros y la peligrosidad que se esconde detrás de un rodeo, algo que se agradece y que consigue despertarnos un poco del sopor en el que nos hemos visto envueltos.



Pero si algo destaca de entre tanta mediocridad es su pareja protagonista. Britt Robertson consigue que su papel no acabe siendo el de la típica dama desvalida, aportando algo de personalidad al personaje de Sophia aunque el que sale reforzado con su interpretación es Scott Eastwood (por si no lo habíais supuesto, es hijo de Clint) que atesora una personalidad en pantalla brutal y que a poco que afine sus próximas elecciones será uno de los actores jóvenes a tener más en cuenta en los próximos años.



Tanto el uno como el otro hacen lo que pueden con la historia que tienen entre manos, conscientes de que seguro que no están ante la película más importante de sus carreras pero sí en una que les descubrirá para el gran público. 



La gran virtud y al mismo tiempo el gran defecto de 'El viaje más largo' es que no se permite dejar ningún cabo suelto. El epílogo final de la película sirve de ejemplo, una escena totalmente prescindible e innecesaria para el devenir de la historia pero que sirve para que el espectador más vago salga satisfecho de la sala sabiendo a ciencia cierta que todo ha acabado de la mejor manera posible, algo totalmente lícito pero que viene a remarcar el común denominador tanto de libros como de películas de Nicholas Sparks: nada de riesgos innecesarios.

Información de más
  • Nicholas Spark ha escrito 18 libros y 9 han sido adaptados al cine.
  • Scott Eastwood rodó sus escenas de rodeo en realidad sobre un toro mecánico.
  • Selena Gómez fue considerada para el papel de Sophia pero se dedició buscar a otra actriz que tuviese una apariencia "100% norteamericana".
Nota final: 5

12 de mayo de 2015

'Moddern Life is Rubbish' de Blur, segundo disco y primero éxitos mayúsculos [Música]

Si 'Leisure' de Blur os gustó, prepararos porque su segundo disco tiene muchísima más miga en todos los sentidos: tiene canciones más lentas, más pegadizas, más rockeras, más bailables... Vamos, que estáis tardando en poneros con esta pequeña joyita que nos brindaron estos británicos en los noventa y que realmente merece ser escuchada.




Ficha técnica

- Título: Modern Life is Rubbish
- Artista: Blur
- Género: Britpop
- Año de publicación: 1993
- Discográfica: Food/SBK
- Duración: 58' 57'' (14 pistas)
- País: Reino Unido







La crítica

Dos años después de 'Leisure', Blur volvió al mercado con 'Modern Life is a Rubbish', un disco más fuerte y sólido que el anterior con más temazos a recordar y superior a su predecesor.

El disco abre con muchísima más fuerza que 'Leisure', nuevamente con dos de sus singles: primero suena 'For Tomorrow', un tema britpop algo suavon para empezar a abrir boca del cual no nos cansaremos de escuchar. Seguido de este tenemos 'Advert', que nos revolucionará por completo gracias al ritmo más acelerado que lleva, sentiremos como el lado más rockero de Blur nos invade, algo que apreciaremos con el paso de sus canciones.

Después de 'Advert' le sigue una canción más normalita, 'Colin Zeal', que pese a no ser como las dos primeras sigue teniendo ese ritmo adictivo que nos obliga a escucharla una y otra vez. 'Colin Zeal' insiste por ello en un Blur más rockero, con más caña, siguiendo el camino de 'Advert'.

Después de una intro prometedora, la cosa decae con 'Pressure on Julian', la canción rayante del disco. Desde el inicio Coxon le da forma con un riff que no para de sonar y que se hace realmente pesado. Por suerte para nosotros 'Star Shaped' renueva aires y nos vuelve a llenar de buenrollismo. Seguidamente entra en escena 'Blue Jeans', una de esas canciones experimentales de las que Blur va haciendo uso a lo largo de toda su discografía, una canción simpática aunque muy lenta, relajando el ritmillo general del disco.

Entonces llegan dos singles más del disco: 'Chemical World' y 'Sunday Sunday', que vienen a repartir más buenrollismo de ese que Blur sabe brindarnos. La primera tiene un ritmo que te obliga, que te exige escucharla una y otra vez en bucles infinitos sin descanso, esencia Blur 100%. La segunda es un cántico a no hacer nada, 'Sunday Sunday' (traducida 'Domingo domingo') es uno de esos temas que nos robará una sonrisa, nos transmitirá alegría por doquier y podremos escuchar en cualquier momento gracias a su ritmo más animado.

De nuevo, y esta vez para bien, Blur ofrece cinco minutos de rock experimental con 'Oily Water', una canción no tan pesada como 'Pressure on Julian'. A esto le sigue 'Miss America', otra de sus joyitas lentas que relajan el ambiente y ese rollo que no encuentras en cualquier sitio. Entonces llega uno de los temas clave del disco; 'Villa Rosie', con su estilazo de "buenas vibraciones" (con solo incluido) que nos recuerda que 'Modern Life is Rubbish' es un disco notable, bravo.

Finalmente, el cierre de disco es, a mi parecer, tremendo. El grupo británico ofrece dos temas de rock puro con 'Coping' y 'Turn It Up', para animar la fiesta y uno más relajado para cerrar acto, 'Resigned', dejando claro que aquí acaba el festival.

Si 'Leisure' era más compacto y monotono, con 'Modern Life is a Rubbish' Blur arremete con fuerza con un disco más variado y disperso. No cambian su estilo, pero si lo mejoran y nos ofrecen más pluralidad musical. 

¿La mejor del disco? A un solo click:
Nota final: 4/5

11 de mayo de 2015

Criticopodcast 1: ¡Que de comienzo el espectáculo!

En este primer podcast, Terminator habla sobre... ¿No cuela, no? 


En esta ocasión comentamos que tenemos en cuenta a la hora de evaluar una cinta . Además de divagar en general sobre cine y criticar (duramente, siempre duramente) algunos trabajos sobre el mundo del cine. 

Si tenéis alguna sugerencia para comentar en futuros podcast estaremos abiertos a cualquier tipo de comentario (abstenerse de insultos, apreciamos el detalle pero no creo que lo valoremos como es debido).

'Leisure' de Blur, nace el britpop [Música]

Para mi, un disco de debut suele ser algo de lo que no esperas mucho, tan solo es el primer paso de lo que puede ser una gran carrera. No obstante, suelo clasificar los grupos en dos categorías: los que sorprenden con un disco de debut impresionante y luego no consiguen superarlos y los que tan solo enseñan los dientes en un primer disco y evolucionan considerablemente a lo largo de su carrera. Blur está, bajo mis gustos, en esta segunda categoría y 'Leisure' es un claro ejemplo de ello.




Ficha técnica

- Título: Blur
- Artista: Leisure
- Género: Britpop
- Año de publicación: 1991
- Discográfica: Food
- Duración: 50' 13'' (12 pistas)
- País: Reino Unido








La crítica

'Leisure' es un disco inconfundiblemente britpop que gustará más o menos, con canciones suavonas que entran a cualquier hora. Esto queda patente desde el primer tema, el disco abre con el single 'She's so high', una canción pegadiza que bien podría definir el estilo completo de este disco, bastante animado y resulton. Una vez hemos enganchado el rollo de 'Leisure', la cosa sigue con canciones como 'Bang' y 'Slow Down', algo más animadas que la primera, picando así el gusanillo del britpop en nosotros.


Aunque estas no son las únicas canciones movidas y pegadizas que tiene 'Leisure', tanto el otro single 'There's no other way' como canciones como 'Fool', 'Come together' (no es cover de la famosa de The Beatles) o 'High Cool'. Todas ellas con esa esencia brit pop/rock alternativo que puede gustar a la mayoría.

Pero quizás 'Blur' peca de abusar de ese estilo a lo largo de todo el disco y a cuestión de gustos esto no puede ser siempre algo bueno. Sin embargo si tuviese que coger alguna de estas para que os enganchaseis a Blur o a este disco, me quedaría con 'There's no other way' o 'She's so high'.

Dejando de lado este rollo más británico, el disco tiene otras caras que gustan. Una más experimental y relajada que irán explotando a lo largo de su discografía, más lenta, más instrumental y que para nada se parece al estilo que os he descrito hasta ahora. Gracias a 'Birthday' y 'Sing', Blur ofrece un cambio que bien puede gustar o adormilar al oyente, pero que realmente da otro aire a un disco que podría caer en la monotonía.

Por otro lado, la canción que cierra el disco, 'Wear me down', es quizás mi favorita de 'Leisure', una canción con un rock más atrevido y una esencia distinta hasta lo ahora escuchado. Coxon (guitarra) se desenvuelve con más gracia en una canción que tiene un ritmo más rockero y, en mi caso, más adictivo.

Finalmente, y como suele ocurrir en muchísimos discos, 'Leisure' tiene su oveja negra y es 'Repetition'. Una canción algo más normalita y que podríamos tildar de relleno, porque realmente tampoco mata.

Como un disco de debut para presentar al grupo, su estilo y sus intenciones, 'Leisure' es un proyecto que promete. 

¿La mejor del disco? A un solo click:


Nota final: 3/5

10 de mayo de 2015

Blur, la criticoguía

A medida que el resto de críticos tenían ya escogido su post para el tercer aniversario del blog, yo seguía sin tener el mío. Y hasta que no me di cuenta de lo mucho que me gusta Blur y que nunca he hablado de ellos en el blog, aprovechando su reciente regreso y estreno en el mercado musical, os voy a dejar una criticoguía para que os enganchéis a este grupo de los noventa.

En este artículo pretendo justamente daros a conocer este grupo que, en su día, supuso toda una revolución. Trataré de ser breve e ir al grano con tal de no hacer un articulo demasiado extenso pero no prometo nada.


Un poco de historia


Blur es un grupo birtánico fundado en 1989 que gozó de muchísima fama durante toda la década de los noventa gracias a su estilo brit pop. El grupo está formado por Damon Albarn (voz), Graham Coxon (guitarra), Alex James (batería) y Dave Rowntree (bajo). 


En lo personal, pese a ser uno de los grupos que impulsó el brit pop con otros grupos como Oasis (ambos los principales propulsores), Suede o Supergrass, Blur emana una esencia de rock propia con una degeneración musical hacía lo electrónico a medida que avanzaban los años (de ahí a que después de dejar este proyecto, Albarn se centrase como vocalista en la banda Gorillaz).


Discografía


En este apartado se dará un breve repaso a toda la discografía de Blur que, poco a poco, irá siendo criticada disco a disco.


Leisure (1991, Food)


Para aquellos que no lo han escuchado... Quizás no es el disco que te enganche a Blur, pero si es un buen disco a tener en cuenta y que puede gustar a la mayoría.

Su estilo es... Britpop movidito, al ser un disco de debut tampoco se mojan necesariamente y la mayoría del disco es bastante parecido, con ritmos poperos a la par que rockeros, para cantar bajo la ducha o saltar en casa.


Sus temas principales son... 'There's is no other way', 'She's so high' y 'Bang'


Modern Life is Rubbish (1993, Food/SBK)



Para aquellos que no lo han escuchado... Un disco más atrevido y variado que el primero, del cual seguro que más de uno se empieza a enganchar al grupo, si duda un disco notable.

Su estilo es... Britpop con algo más de variedad. En esta ocasión quizás se relajan algo más que al comienzo pero tienen temas más pegadizos, de esos con un ritmo contagioso que pide a gritos que reproduzcamos una y otra vez.


Sus temas principales son... 'Advert', 'For Tomorrow', 'Sunday Sunday' y 'Chemical World'


Parklife (1994, Food/SBK)


Para aquellos que no lo han escuchado... Si Blur tiene uno de esos discos que enganchen al publico, este es uno de ellos. Sin duda alguna, el que puede gustar a más gente y uno de sus discos más variados, lo tiene absolutamente todo y dudo que no haya una sola canción que se desperdicie.


Su estilo es... Variado, aunque este sea el disco que los define, las canciones son bastante dispares. A mi parecer los tintes principales son britpop y rock, auténtico rock que nos encauzará y nos obligará a pedir más. En más de una ocasión he querido reventar mis timpanos con alguno de sus temas, verdaderamente es una joya de los noventa.


Sus temas principales son... Aunque dictaría todo el tracklist de este disco, me quedo con 'Parklife', 'Girls and Boys', 'To the end', 'This is a low' y 'Trouble In The Message Centre'.


The Great Scape (1995, Food/Virgin)


Para aquellos que no lo han escuchado... Si os ha gustado 'Parklife', 'The Grat Scape' es más de lo mismo pero distinto. Otro disco para enmacar y que puede ser el segundo que os enganche al grupo. Tan solo necesitaréis escuchar un tema para querer más.

Su estilo es... Aunque haya variedad, el estilo de verdad en este disco es britpop. Hay una falta considerable de temas rock cañeros como en otros discos y quizás algo de monotonía en algunos temas que parecen de relleno, pero sigue siendo un buen disco.


Sus temas principales son... 'Stereotypes', 'Country House', 'Charmless Man' y 'The Universal'.


Blur (1997, Food)

Para aquellos que no lo han escuchado... Bajo mi gusto, 'Blur' es el mejor disco del grupo, pero no es el que escucharía primero y dudo que guste a todos por igual, sobretodo por la gran variedad de estilo que tiene. Es difícil de explicar en único párrafo, por ello recomiendo encarecidamente la lectura de su crítica.

Su estilo es... Britpop, rock, art rock, rock experimental, rock acústico incluso ese especimen chungo llamado "rock alternativo", 'Blur' no tiene dos temas iguales, la pluraridad es su mayor baza y la explotan a más no poder. Verdaderamente saben como sacarle partido a todas y cada una de las piezas que componen esta obra maestra.

Sus temas principales son... 'Beetlebum', 'Song 2', 'On your own', 'You're so great', 'Theme for retro' y 'Strange news from another star'.

13 (1999, Food/Parlophone)

Para aquellos que no lo han escuchado... En este caso, '13' es una obra más experimental aún que su predecesora y, por lo tanto, no la recomiendo como primer disco a escuchar. Lo que si recomiendo son un par de temas ('Tender' y 'Coffe and TV') para encariñarte con el grupo.

Su estilo es... Aquí ya no hay tanto britpop, si no ese rollo art rock/rock experimental que medio enseñan en 'Blur' llevado al exceso. Eso si, el rollo rockero de dar botes y gritar a pulmon abierto que no falte, Blur no nos haría eso.

Sus temas principales son... 'Tender', 'Coffe and TV', 'B.L.U.R.E.M.I', 'No distance left to run'.

Think Tank (2003, Parlophone)

Para aquellos que aún no lo han escuchado... Quizás el disco más dispar de su colección, incluso la oveja negra de su discografía, pero no os dejéis engañar, puesto que aunque haya bajado el nivel la calidad sigue estando presente.

Su estilo es... Electrónico más que otra cosa. Hemos cambiado las canciones más movidas del grupo por canciones más bailables en la discoteca, aunque se mantienen aquellas canciones suavonas buenrolleras que no deberíais perderos.

Sus temas principales son... 'Crazy Beat', 'Good song'  y 'Out of time'

The Magic Whip (2015, Parlophone)

Por escuchar 

Listas
  • Las 10 imprescindibles
  1. Song 2 (Blur)
  2. Country House (The Great Scape)
  3. Parklife (Parklife)
  4. Girls & Boys (Parklife)
  5. Tender (13)
  6. Coffee & TV (13)
  7. Beetlebum (Blur)
  8. Chemical World (Modern Life is Rubbish)
  9. Advert (Modern Life is Rubbish)
  10. She's so High (Leisure)
  • Las 5+1 más movidas
  1. Song 2 ('Blur')
  2. Trouble In The Message Centre ('Parklife')
  3. Advert ('Modern life is rubbish')
  4. B.L.U.R.E.M.I ('13')
  5. Bank Holiday ('Parklife')
  6. Popscene (Single Popscene)
  • Las 5 más BUENROLLERAS
  1. Girls & Boys ('Parklife')
  2. Parklife ('Parklife')
  3. Sunday Sunday ('Modern Life is Rubbish')
  4. Country House ('The Great Scape')
  5. Charmless Man ('The Great Scape')
  • Las 9+1 que te calarán hondo
  1. Beetlebum ('Blur')
  2. Coffe & TV ('13')
  3. The Universal ('The Great Scape')
  4. This is a low ('Parklife')
  5. You're so great ('Blur')
  6. Best Days ('The Great Scape')
  7. Blue Jeans ('Modern Life is Rubbish')
  8. Good Song ('Think Tank')
  9. No distance left to run ('13')
  10. Under the Westway (Single Under the wastway)
  • 5 B-sides o canciones bonus
  1. Fool's Day
  2. Poscene
  3. Under the westway
  4. Into Another
  5. Young and lovely
  • Temas experimentales
  1. Theme for retro ('Blur')
  2. Death of a party ('Blur')
  3. Essex Dogs ('Blur')
  4. Ernold Same ('The Great Scape')
  5. Battle ('13')
  6. Trailerpark ('13')
  7. Caramel ('13')
  8. Optigan1 ('13')
  9. Lot105 ('Parklife')

¡Y esto es todo! Espero que os haya picado la curiosidad este entrañable e interesante grupo, que tiene muchísimas caras por ofrecer al publico con las que llegar a nuestros oídos.

¡Si los conocíais o habéis escuchado algo, no os olvidéis decir la vuestra en los comentarios!

9 de mayo de 2015

Pink Floyd: la ¿criticoguía? [Especiales]

Los conoces. Los has escuchado. Te sabes alguna canción suya, has oído 'Comfortably Numb' en la radio chorrocientas veces, y a tu padre le encanta alguna canción del 'The Division Bell'. Igual hasta llevas puesta una camiseta con la imagen de la portada de 'Dark Side Of The Moon', o puede que tengas un póster excesivamente colorido de Syd Barrett colgando en tu habitación. Pero esto a lo mejor no lo sabes. ¿O sí? La cuestión es que ellos han formado parte de tu vida, seas quien seas, desde antes de internet, desde antes de tener móvil, desde antes de saber decir "mamá", aunque hayas vivido en una cueva desde el día de tu nacimiento. ¿Pero quiénes son Pink Floyd? ¿Había vida antes de David Gilmour? ¿Antes de 'The Dark Side of the Moon'? Y si la hubo, ¿cómo fue?

Por supuesto, puedes irte a Wikipedia y encontrar la respuesta a estas y muchas más preguntas sobre una de las agrupaciones musicales más influyentes del siglo pasado. Sucede, sin embargo, que estamos de aniversario en ACY, y con esta excusa me propuse crear un humilde artículo para todos aquellos que os paseéis normalmente por aquí y tengáis ganas de aprender acerca de ellos (y quizás para enmascarar la vergüenza de no haber criticado su lanzamiento de 2014, 'The Endless River'). ¿Qué os parece? ¿Comenzamos?

Un poco de historia

Lo que poco después acabaría siendo Pink Floyd se formó allá por el lejano 1964 adoptando una serie de nombres distintos entre los que se incluye 'Megadeaths' - no es coña. La primera formación oficial de la banda que hoy conocemos incluía al bajista Roger Waters, el batería Nick Mason, el teclista Richard Wright y el guitarrista, cantante y compositor Syd Barrett. Los tres primeros, junto con David Gilmour, consolidarían la alineación más conocida y duradera de Pink Floyd a partir de 1968, tras la partida de su líder Syd debido en parte a su abuso desmedido de las drogas, especialmente LSD, lo cual empezaba a afectar gravemente a su estado mental. El cuarteto se mantuvo unido hasta 1979, tras el lanzamiento de 'The Wall', cuando Roger Waters despidió a Richard Wright al considerar sus aportaciones tecladísticas un tanto flojas; sin embargo, tras la disputa legal que en 1985 separaró a Roger Waters de la marca Pink Floyd, Gilmour y Mason lo readmitieron en la banda para la grabación de los siguientes álbums mientras Waters perseguía una carrera en solitario modestamente exitosa.


De izquierda a derecha: Nick Mason, David Gilmour,
Roger Waters y Richard Wright.

Su álbum debut, 'The Piper At The Gates Of Dawn', es un hito en la historia del Rock psicodélico que caracteriza los años 60, con especial énfasis en la psicodelia (suena redundante, pero es necesario señalarlo); sin embargo, a partir de la entrada de Gilmour en la banda, avanzaron hacia un sonido cada vez más progresivo y experimental, menos sesentero y más basado en largos pasajes improvisados, sonidos extraños, folk acústico y temas cada vez más largos. Esta es la fórmula que siguen muchas de sus canciones más conocidas, como 'Echoes' ('Meddle', 1971), 'Dogs' ('Animals', 1977) o las dos partes de 'Shine On, You Crazy Diamond' ('Wish You Were Here', 1975).

Tras la friolera de 14 álbumes de estudio, David Gilmour, Richard Wright y Nick Mason dieron por terminada la aventura Pink Floyd en 1995. Volvieron a reunirse, sin embargo, en 2005, para un concierto en Londres (Live 8), contando incluso con el regreso de Roger Waters; desgraciadamente, Richard Wright murió en 2008 a causa de un cáncer, sólo dos años después de conocerse la muerte del ex-líder y fundador Syd Barrett. Lanzaron un último álbum en 2014, 'The Endless River', compuesto íntegramente por canciones compuestas y grabadas durante las sesiones de 'The Division Bell' (1994).

Discografía

The Piper at the Gates of Dawn (1967)

¡Aquí comienza todo! He aquí el nacimiento oficial del fenómeno Pink Floyd (por aquel entonces llamados The Pink Floyd), un álbum extraño y oscuro, lleno de fantasía y psicodelia, muy probablemente pensado para no ser escuchado en un estado de sobriedad total; como una visión retorcida y maníaca del Verano del Amor. La guitarra y la voz de Syd Barrett y los teclados de Rick Wright crean una carga confusa y onírica que puede llegar a recordar a unos Beatles a medio viaje astral. Digamos que es música hippy zombie. El álbum zoppy.

Realmente fue un disco adelantado a su época. Escalas y progresiones de acordes poco comunes, métricas aún menos familiares, atonalidad, improvisaciones... No es el típico álbum de Rock psicodélico, es amorfo y disperso. Syd Barrett está por todos lados aquí, este es su álbum, el que lo convirtió en un icono casi comparable a Kurt Cobain o a Jimi Hendrix. Personalmente me cuesta disfrutar del estilo de este álbum, pero una escucha a la mítica 'Astronomy Domine' o 'Chapter 24' nunca está de más.

Escúchalo si: Eres un incondicional de la banda y/o del Rock psicodélico. Sientes curiosidad por saber quién es ese Syd Barrett cuya desaparición tanto impacto a Roger Waters, influyendo en posteriores álbumes de la banda. Quieres ver cosas muy chungas cuando cierras los ojos pero, a ser posible, sin drogarte.

Canciones destacadas: Astronomy Domine, Lucifer Sam, Take Up thy Stethoscope and Walk.

A Saucerful of Secrets (1968)

Primer álbum con David Gilmour y último con Syd, marcado por el estado mental de este último y su inminente partida de la banda. Más progresivo y surrealista que su predecesor, sobretodo en temas como 'Let There Be More Light' o 'Set the Controls for the Heart of the Sun', aunque rememorando el estilo del mismo en 'Remember A Day', 'Corporal Clegg' y 'Jugband Blues', esta última compuesta y cantada por Barrett como una despedida a Pink Floyd.

Qué decir, es un álbum típico de los Pink Floyd sesenteros y de principios de los '70, pero fue el primero en seguir esa ruta. El inicio de las largas partes instrumentales marcianas y extrañas, de las cuales no soy un gran amigo. Por eso esta época de la agrupación sea la que más me cuesta disfrutar, dado que es difícil sacarle el jugo a depende qué canciones o qué secciones. Tengo que decir, eso sí, que 'Let There Be More Light' y 'See Saw' me encantan.

Escúchalo si: Quieres escuchar las primeras contribuciones de Gilmour a la banda (su primer solo de guitarra se encuentra en 'Let There Be More Light'. Te gusta el estilo del primer álbum.

Canciones destacadas: Let There Be More Light, See Saw, Remember a Day.


Music from the Film More (1969)

Como bien indica el nombre, se trata de la banda sonora que los Floyd compusieron específicamente para la película More del mismo año. Incluye unas cuantas canciones folkeras y tranquilitas como 'Green Is The Colour' con voces interpretadas por David Gilmour, así como algún ritmo alocado y Barrettiano ('Up The Khyber'), Rock con un marcado estilo Hendrix ('Ibiza Bar') y temas instrumentales escritos para escenas específicas de la película ('Dramatic Theme'), además de 'A Spanish Piece', una pista aflamencada interpretada por Gilmour a la guitarra clásica.

Mucho más accesible y estructurado que el anterior 'A Saucerful of Secrets', se hace notablemente más llevadero y se convierte en el primer álbum de la alineación definitiva que realmente se deja escuchar (bueno vale, eso ha sido un poco subjetivo). Téngase en cuenta también que es una banda sonora para un drama cinematográfico; el estilo del álbum se debe más a este dato que a un cambio de dirección en la banda, como pronto comprobaréis...

Escúchalo si: Viste la peli y te gustó lo que escuchaste. Quieres escuchar un disco entero sin que suene la voz de Roger Waters porque lo odias inconscientemente. Quieres oír las primeras baladas folk de su discografía.

Canciones destacadas: Cymbaline, Ibiza Bar, The Nile Song.


Ummagumma (1969)

El mismo año van y sacan 'Ummagumma', un doble CD que contiene varios temas en directo y un álbum de estudio, en el cual me centraré para este artículo. Se trata de un completo desaguisado musical con temas compuestos por cada miembro de la banda por separado: 'Sysyphus' fue escrita por Wright y es instrumental, excesivamente experimental y difícil de describir y de digerir; Roger Waters pone su parte en 'Grantchester Meadows', una balada folk, y 'Several Species of Furry Animals Gathered in a Cave and Grooving with a Pict', tan innecesaria como su título; 'The Narrow Way', el tema de Gilmour, es bluesy, progresivo y psicodélico a ratos, más soportable que los otros; y el batería Nick Mason contribuye con 'The Grand Vizier's Garden Party', una retahíla de ritmos de percusión y sonidos erráticos de la que poco o nada se salva. El punto más flojo de la discografía de la banda, los cuales han llegado a admitir años más tarde que "lo más importante es que no volvimos a hacer nada así de nuevo".

Escúchalo si: Jajajajajaja.

Canciones destacadas: The Narrow way (Parts 1-3).


Atom Heart Mother (1970)

Y suerte que no volvieron a hacerlo. 'Atom Heart Mother' sube el listón considerablemente y comienza a mostrar la dirección que iría tomando la banda en años venideros, centrándose casi exclusivamente en el carácter progresivo de su sonido: muestra de ello son pistas como la extensa instrumental 'Atom Heart Mother' que da nombre al álbum o 'Fat Old Sun' . Curiosísima la final y también instrumental 'Alan's Psychedelic Breakfast', que incluye secciones en las que puede escucharse al tal Alan Styles, por aquél entonces técnico de la banda, cocinando, zampándose y hablando acerca de su desayuno.

No es el mejor ni más espectacular álbum de su carrera, pero para nada un fracaso. Más representativo de su período de transición sonora que de su sonido en general, el hecho de que aproximadamente 30 de sus 45 minutos de duración sean instrumentales y los 15 restantes no sean tampoco los más épicos de su discografía muy probablemente lo haga parecer mucho menos interesante de lo que realmente es; sin embargo, sigue siendo un disco decente y sólo con escuchar el tema título te darás cuenta de cuánto vale la pena.

Escúchalo si: Quieres descubrir los primeros temas del estilo por el que mejor se conoce la marca Pink Floyd a nivel mundial. Te gusta la portada.

Canciones destacadas: Atom Heart Mother, If.


Meddle (1971)

Curioso que uno de los discos menos populares de su carrera contenga uno de sus temas más reconocidos y representativos de su sonido: 'Echoes'. Un auténtico viaje, una joya del Rock progresivo, canon de la composición musical, 24 minutazos de disfrute que se convertirán en 48, y en 72, y en 96, ya verás. La sección que abarca del minuto 15 al 19 es probablemente uno de los momentos más espectaculares de su carrera y no se te va a olvidar.

En cuanto al resto del álbum, se compone de canciones mayoritariamente pausadas y tímidas ('A Pillow of Winds' y 'Fearless'), lo cual es curioso teniendo en cuenta lo inquietante y rockera que es la intro 'One of These Days'. 'San Tropez' es una rareza popera poseída por el espíritu Beatle que incluye un bonito solo de teclado por parte de Rick Wright. 'Seamus', por su parte, es un corto tema bluesero que debe su nombre a su principal vocalista: el perro de Steve Marriott, líder de Small Faces y Humble Pie.

Escúchalo si: Te lo has comprado o descargado sólo para escuchar 'Echoes' y el resto de canciones te miran con ojitos de cordero degollado. 

Canciones destacadas: Echoes, A Pillow of Winds, San Tropez.


Obscured by Clouds (1972)

De nuevo una banda sonora, esta vez compuesta para la película La Vallée ("El Valle", 1972). Igual que en 'Music from the Film More', las canciones son bastante cortas como norma general, más simples que en el resto de álbums, y algunas parecen incompletas, como si hubieran sido concebidas más como ideas que como canciones finales. No es ese el caso, eso sí, en temas como la instrumental 'Mudmen' o la rockera 'Childhood's end'.

Como ya sucedió con 'Music from the Film More', al tratarse más de una banda sonora que de un álbum de estudio "serio" puede parecer poco interesante. Quizá sea el hecho de que más del 50% sean sólo melodías escritas específicamente para el film, o igual este mismo álbum me habría gustado más si no dijera por ningún lado que estuvo escrito para la película de marras; sin embargo no logro encontrar en este álbum un atractivo consistente. No es una escucha tortuosa como lo fue 'Ummagumma', pero sí puede dejar un poco frío.

Escúchalo si: Quieres descubrir alguna que otra canción decente y poco conocida.

Canciones destacadas: Mudmen, Childhood's End, Free Four.


The Dark Side of the Moon (1973)

(NOTA: podéis encontrar una crítica más concienzuda de este álbum en este mismo blog, aquí!)

Y aquí lo tenemos, uno de los álbumes de Rock progresivo por excelencia, un auténtico icono del cuarteto británico, compitiendo en popularidad con otros gigantes de su carrera como 'The Wall' o 'Animals'. 'The Dark Side of the Moon' deja definitivamente de lado el Rock psicodélico del que hemos podido encontrar algún resto en todos los álbumes que preceden al que ahora nos ocupa. Aquí se incluyen algunos de los temas más terriblemente famosos de la banda, como la irónicamente exitosa 'Money', el clasicazo 'Time' (que incluye el que probablemente sea el mejor solo de guitarra que hayas escuchado y escucharás) o 'The Great Gig in the Sky', que cuenta con la colaboración de la cantante Clare Torry marcándose una improvisación vocal que te dejará sin aliento, sin habla y sin ropa interior.

¡Qué disco! ¿No irías a creer que se hizo tan famoso por capricho de prensa y crítica, no? 'The Dark Side of the Moon' es uno de esos discos que tienes que escuchar antes de morir, arriesgándote a una eternidad de vergüenza y deshonor en caso de no hacerlo. De mis favoritos de su discografía, sin duda.

Escúchalo si: Estás leyendo esto. Tienes orejas funcionales. El agua está mojada.  

Canciones destacadas: Time, Us and Them, The Great Gig in the Sky.


Wish You Were Here (1975)

Por la época en la que este disco fue escrito, el bajista y cantante Roger Waters comenzaba a observar un decline en el espíritu de camaradería que previamente envolvía a la banda. Evocaba cada vez más frecuentemente el recuerdo de su ex-compañero Syd Barrett, y a él acabó dedicándole este álbum ("Wish you were here" = ojalá estuvieras aquí). Tanto el tema título como las diferentes partes de 'Shine On You Crazy Diamond' como el tema-título hacen referencia a la ausencia del anterior líder de la banda, mientras que 'Welcome to the Machine' y 'Have a Cigar' son críticas directas a la indústria musical, hacia la cual Roger comenzaba a sentir un desprecio general.

'Wish You Were Here' incluye dos de las canciones más geniales de los ingleses: sendas partes de 'Shine On You Crazy Diamond', ambas himnos gigantescos de Rock progresivo en el sentido más amplio de la palabra, con larguísimos pasajes instrumentales, extensos y deliciosos solos de guitarra y teclado por parte de David Gilmour y Rick Wright, y esa famosérrima melodía de cuatro notas que ha pasado a los anales de la historia del Rock. 'Wish You Were Here' es una balada acústica preciosa, mientras que 'Welcome to the Machine' tiene un tono más lúgubre y oscuro; por otra parte, 'Have a Cigar' suena casi sarcástica, muy de acuerdo con su contenido lírico. Recomendado de principio a fin. Otro álbum genial que no te puedes perder (¡En los 70 estaban en racha, eh!).

Escúchalo si: Te gustó el anterior y te quedaste con ganas de más. Quieres ahondar en el aspecto progresivo y modernizado de la banda, más que en la psicodelia de años anteriores o en el Rock clásico que caracteriza lanzamientos posteriores.

Canciones destacadas: Shine On You Crazy Diamond (ambas partes), Have a Cigar.


Animals (1977)

Por si en 'Wish You Were Here' no había quedado suficientemente claro, Roger Waters estaba cabreado; y si en el álbum anterior se había centrado concretamente en lo despreciable de la industria musical, en 'Animals'  apuntó mucho más alto y escupió sobre todo aquello que oliera a capitalismo. Basándose ligeramente en "Rebelión en la Granja" de George Orwell, el álbum presenta 3 largos temas ('Dogs', 'Pigs' y 'Sheep'), cada uno dedicado a una clase social, y dos más cortos y pacíficos (sendas partes de 'Pigs on the Wing, un par de baladas sin mucho que destacar).

Creo sinceramente que la rabieta de Waters le sentó genial a Pink Floyd. 'Animals' es quizá uno de los mejores álbumes de la banda, y quién sabe si de la historia del Rock progresivo, y gran parte de la culpa la tiene una única canción: 'Dogs'. Con letras incapaces de dejar indiferente al más pintado y algunos de los mejores solos que se ha marcado Gilmour, estos 17 minutazos ya hacen que el disco entero valga su peso en oro. Por supuesto, 'Sheep' y 'Pigs', ambas bastante más rockeras que 'Dogs', también son temas geniales y supuran por todos lados la dureza del concepto del álbum. Hazme caso, éste es uno de los indispensables.

Escúchalo si: Te gustaría descubrir la cara más mala leche y reivindicativa de la banda.

Canciones destacadas: Dogs, Pigs, Sheep.


The Wall (1979)

Durante la gira de 'Animals', Waters había comenzado a sentirse especialmente incómodo con la idea de tocar en grandes estadios. Esto, unido a un sentimiento de ansiedad general y a un incidente en el cual acabó escupiendo sobre un fan escandaloso, acabó por pasar por factura en él (y, por consiguiente, en el resto de la banda), llevándolo a desear poder crear un muro entre el público y él. Esto, finalmente, se convirtió en la base de una ópera-rock conceptual que habla del aislamiento y la enajenación a través de los ojos de Pink, un personaje traumatizado y emocionalmente desequilibrado que acaba convirtiéndose en una malograda estrella de Rock, empeorando sus problemas y poniendo los últimos ladrillos en el muro que lo aislaría definitivamente del mundo real.

Este concepto tan deprimente dio lugar a un álbum larguísimo, ecléctico y espectacular en todos y cada uno de los sentidos de la palabra. Pistas como las archiconocidas 'Another Brick in the Wall (Part II)', 'Comfortably Numb' o 'Young Lust' son geniales por sí solas, pero es el paquete completo, la escucha de principio a fin, lo que te emocionará de verdad. Sufrirás con 'Don't Leave Me Now', te emocionarás con 'Mother', y para cuando llegue 'Bring The Boys Back Home' tendrás ganas de gritar la letra indignado. El ambiente dramático y opresivo está presente en todas y cada una de las canciones, y está tan bien conseguido que era de esperar que la película basada en el álbum no tardara en llegar.


Escúchalo si: Quieres escuchar a los ingleses superarse a sí mismos y todo lo que han hecho antes de 'The Wall' con un proyecto gigantesco.

Canciones destacadas: Another Brick in the Wall (Part II), Young Lust, Comfortably Numb, Run Like Hell.


The Final Cut (1983)

Considerado simplemente como un álbum en solitario de Roger Waters y el primero (y último) en no contar con la presencia del teclista fundador Richard Wright debido a su expulsión de la banda por parte de Waters, 'The Final Cut' nació como un álbum antibelicista cuyo concepto se basa en el desencanto del susodicho con el gobierno británico y la guerra de las Malvinas, evocando el recuerdo de su padre fallecido durante la IIa Guerra Mundial como un ejemplo de la traición que los soldados ingleses sufrieron a manos de sus dirigentes.

Quién sabe si es debido a que Gilmour apenas contribuyó en la composición del álbum, o a la tensión bajo la cual se concibió y grabó (por esos años Waters sentía que era la única fuerza detrás de la marca Pink Floyd, y el ambiente que se respiraba no era especialmente amigable; especialmente tras la partida de Wright), pero 'The Final Cut' me parece uno de los álbumes menos inspirados de la época Waters (por así llamarla). Algún corte se salva, como el épico y emotivo tema-título, 'The Gunner's Dream' o la "wallesca" 'The Fletcher Memorial Home', pero generalmente me resulta blando y aguado, para nada uno de los más destacables de la discografía.

Escúchalo si: Eres fan incondicional de Roger Waters y te gustan más sus temas en anteriores discos que los compuestos por Gilmour.

Canciones destacadas: The Final Cut, The Gunner's Dream, Not Now John.


A Momentary Lapse of Reason (1987)

Cuatro años y una gran disputa legal que terminó con la separación de Waters y el resto de Pink Floyd (o sea, Gilmour y Mason), Wright vuelve a la banda como músico de sesión debido a ciertas cuestiones legales, y la banda vuelve al estudio para grabar 'A Momentary Lapse of Reason' sin el miembro fundador, bajista, cantante y líder. Usando ideas inicialmente concebidas con un álbum en solitario en mente, Gilmour se puso todo el peso compositivo del trío sobre sus hombros y se sacó de la manga un álbum rockero, directo y sin resto alguno de las ideas del despótico pero genial Roger Waters.


'A Momentary Lapse of Reason' suena especialmente ochentero, y bebe directamente de fuentes como el Hard Rock más típico de la época o incluso Genesis, cuya influencia es especialmente notable en 'Learning to Fly' u 'One Slip', por ejemplo. Se trata de un estilo totalmente diferente a todo lo que han hecho antes, y desde luego la voz de Waters se echa en falta, pero sigue siendo agradable, sigue siendo Pink Floyd. La era Gilmour, eso sí; puede que guste a unos más que a otros.

Escúchalo si: Eres fans de los temas más "gilmoureros", como 'Comfortably Numb' o 'Dogs'. Quieres descubrir a unos Pink Floyd adaptados a los 80, con cierto nivel de extravagancia musical incluída. Waters te cae mal.

Canciones destacadas: Learning to Fly, On The Turning Away, Terminal Frost.


The Division Bell (1994)

Irónico título el de este álbum, dado que apenas un año después de su lanzamiento la banda se disolvería. 'The Division Bell' recoge el testimonio espiritual de su predecesor, incorporando ideas tanto de Nick Mason como de Rick Wright (de nuevo miembo oficial de la banda) esta vez, dando lugar a una especie de continuación de 'A Momentary Lapse of Reason' notablemente más cinematográfico, sinfónico y hasta cercano al estilo new age en ocasiones, menos rockero pero más interesante si cabe. Gilmour vuelve a ser el vocalista único en todas las canciones excepto en 'Wearing the Inside Out', compuesto por Wright y co-interpretado a las voces por ambos.


'The Division Bell' es un buen álbum, pero, igual que en 'A Momentary Lapse of Reason', se echa en falta la genialidad de las composiciones grandilocuentes y dramáticas de Waters. Presenta temas interesantes, como la mítica instrumental 'Marooned', la enigmática 'Keep Talking' o la inolvidable 'High Hopes', pero aún así puede hacerse un poco repetitivo y carece de la intensidad de lanzamientos anteriores (léase "época Waters"). No cabe duda de que Gilmour era (y sigue siendo) un excelente compositor además de genial cantante e insuperable guitarrista, pero en 'The Division Bell', pese a ser éste un disco verdaderamente bueno (editado por otra banda, sería considerado una maravilla), le faltó un poquito de vidilla, y las joyas que preceden a este disco lo eclipsan ligeramente. ¡Una lástima!

Escúchalo si: Te gustó el 'A Momentary Lapse of Reason'. Tienes curiosidad por descubrir el siguiente (último) paso en la evolución del estilo de Pink Floyd.

Canciones destacadas: 'What Do You Want from Me', 'Marooned', 'Keep Talking', 'High Hopes'. 

The Endless River (2014)

En 2013, habiendo muerto Wright años atrás (en 2006, de un cáncer cuya naturaleza no se hizo pública), Gilmour y Mason se propusieron crear un álbum de Pink Floyd de la era moderna, que a su vez sería un tributo al difunto teclista y miembro fundador de la banda. Irónicamente, todo lo que se usó en la grabación de 'The Endless River' fueron demos grabadas durante las sesiones de 'The Division Bell', casi todas ellas ideas instrumentales muy en la línea de lo que nos presentaron en dicho álbum pero sin pistas vocales (a excepción del tema final 'Louder Than Words'), compuestas mayoritariamente por Gilmour y Wright.

Cuando escuchas cualquier tema del disco, algo falta (además de la voz, claro está). Quizá sea la sensación de "esbozo" que transmiten gran mayoría de los temas, mayoritariamente cortos y sencillos; quizá sea el sentimiento elegíaco y tristón que lo envuelve. Quién sabe. Probablemente sea más una recopilación de curiosidades que un álbum como tal, pero se trata de los Floyd, se trata de Gilmour, Wright y Mason, y si te gustan te gustará 'The Endless River', aunque te cueste un poco digerirlo.

Escúchalo si: Eres un nostálgico hecho y derecho. 

Canciones destacadas: Sum, Anisina, Surfacing, Louder Than Words.

¡Uf! ¿Ha costado llegar hasta el final, eh? Pero ahora sabes todo lo que debes saber para meterte de lleno en la discografía de uno de los mejores grupos del pasado siglo (¿de la historia?) sin miedo a qué encontrarás. Me debes un favor. Mi recomendación, eso sí, es que tomes mis palabras con seriedad justita, e incluso que te escuches la discografía completa de cabo a rabo si tienes tiempo para poder formar tu propia opinión. Igual 'Ummagumma' acaba convirtiéndose en tu álbum favorito, quién sabe. Hay gente para todo. Eso sí: hagas lo que hagas con esta información, espero que disfrutes por lo menos la mitad de lo que yo he disfrutado escuchando a los Floyd durante la práctica totalidad de mi vida. ¡Buen viaje!