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lunes, 8 de diciembre de 2014

Star Wars Episodio VII El Despertar de la Fuerza. Anatomía de un trailer. [Cine]

Aún no somos conscientes de la que se avecina en diciembre de 2015. Dentro de un año el mundo va a implosionar con un acontecimiento que, tal y como diría el mismísimo Darth Vader, va a hacernos sentir "un estremecimiento de La Fuerza" a todos los fans/freaks de la saga Star Wars.



Pero que quede un año no es lo peor. 

Lo peor es que a partir de ahora vamos a ser bombardeados cada cierto tiempo con imágenes, rumores y trailers que desvelarán con cuentagotas información sobre el Episodio VII. Una estrategia perfectamente diseñada por los responsables del film que va a hacer crecer el hype hasta límites insospechados.

Hemos visto alguna que otra foto de los actores...



...y de algunos escenarios del rodaje, con partes de algunas de las naves de la saga incluidas (hay que reconocerle al bueno de J.J. que el tio tiene arte para hacernos babear tanto enseñando tan poco).


Pero todo esto sólo sirvió para calentar motores, para preparar el terreno de lo que estaba por llegar. Y la gran bomba llegó en forma de teaser trailer.



Estos 86 segundos ya se han convertido en el trailer más visto de la historia, con casi 60 millones de visitas el primer fin de semana. Ahora, además de esperar, sólo nos queda analizar en profundidad las imágenes e intentar averiguar qué es lo que J.J. Abrams nos tiene preparado. 

Curiosamente, el trailer no empieza con la típica frase de "Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...", pero lo hace mostrando una imagen que nos es muy familiar y que nos hace pensar que volveremos a los desérticos parajes de Tatooine.


A los pocos segundos, una figura emerge en el plano. Se trata del actor británico John Boyega, uno de los nuevos fichajes de la saga y que parece será uno de los protagonistas principales del film, que aparece nervioso y aparentemente desorientado, vestido con lo que parece una armadura de stormtrooper. ¿Es un disfraz o se trata de un soldado que ha desertado de las tropas imperiales?


A falta de saber si R2-D2 y C3-PO aparecerán en el Episodio VII, tenemos un nuevo androide que añadir a la familia. El pequeño robot, del que desconocemos su nombre, se mueve rápido y tiene forma esférica aunque su cabeza es prácticamente igual a la de R2-D2. Las malas lenguas dicen que la inclusión del androide en el film ha sido una imposición de Disney (recordemos que es la propietaria de los derechos de la saga) con la idea única y exclusiva de poder tener una figura más que comercializar.


Más stormtroopers, esta vez a borde de una nave que parece que está aterrizando en un lugar oscuro y peligroso a juzgar por las imágenes. Empuñan sus rifles láser, similares al modelo E-11 clásico de la saga aunque estas nuevas armas son totalmente blancas y no negras. ¿Será uno de esos soldados el personaje de John Boyega?


Aparece ahora Daisy Ridley, otra de las nuevas actrices de Episodio VII, y de la que se dice que interpreta a la hija de la princesa Leia y Han Solo. Viéndola montada en esa extraña nave es imposible no pensar en Leia a lomos de una moto jet en 'El Retorno del Jedi'.


Seguimos con las naves, porque ahora aparecen los clásicos X-Wings. Primero vemos el interior de la cabina de uno de ellos, con su piloto al mando vestido con el característico mono naranja, para ver luego un plano en el que varias de estas naves sobrevuelan un lago.


Y llega uno de los momentos del trailer. Aparece en escena un personaje de presencia amenazante, vestido con una capa negra con capucha, atravesando un bosque tenebroso... y armado con un sable láser rojo con una empuñadura muy especial. ¿Estamos ante la imagen del posible villano de la nueva saga? Las apuestas indican que debajo de la túnica encontraremos al actor Adam Driver interpretando a un Sith. La voz en off del trailer (Andy Serkins en la V.O.) habla del Lado Oscuro en ese momento...

... y aún sobrecogidos con la imagen del villano, la misma voz en off nos habla ahora de La Luz. Y esa luz toma la imágen de la que es quizás la más icónica nave de toda la saga: el Halcón Milenario, que emerge en un vuelo majestuoso girando sobre si misma para acabar enfrentándose a dos Tie Fighters que disparan directamente a la nave de Han Solo, mientras de fondo suena el tema principal de John Williams.




Aparece en pantalla el título de la película. Piel de gallina. Hype al máximo.



Acto volvemos a poner los pies en la tierra al recordar que queda un año para el estreno de la película... aunque en la versión española del trailer no aparezca ninguna fecha, sino un "próximamente en cines" que por un momento parece hacer menos insoportable la espera.





Ahora pues, sólo nos queda esperar y aguantar. Mientras tanto, podemos hacer la espera más amena gracias a la imaginación de algunos fans a los que la idea de tener que aguantar todo un año parece estimular su creatividad, siendo capaces de realizar sus propias versiones del trailer, ya sea con figuras de Lego, mostrándonos cómo sería la versión que George Lucas realizaría del film añadiendo más imágenes y efectos especiales tal y como hizo con la saga clásica o imaginando este Episodio VII si fuese dirigido por Wes Anderson.

Por el momento, y hasta el año que viene, sólo nos queda confiar en J.J. Abrams.


¡In J.J. we trust!


miércoles, 3 de diciembre de 2014

'Hungry Ghosts' de OK Go: Algo más que videoclips currados

¡Los artistas de circo más carismáticos de la escena musical tienen álbum nuevo! Y qué mejor ocasión que esta para intentar ver un poco más allá de sus impresionantes videoclips y descubrir la respuesta a la pregunta que más tirones de pelo y uñas mordisqueadas ha causado entre los hombres de ciencia de todo el mundo: ¿La música de OK Go, cinematografía aparte, mola? La respuesta, en este humilde artículo de investigación.



Ficha Técnica:

- Título: Hungry Ghosts
- Artista: OK Go
- Género: Rock Alternativo
- Año de publicación: 2014
- Discográfica: BMG
- Duración: 41' 57" (12 pistas)
- País: E.E.U.U









La crítica

Os presento, sin más dilación, al sujeto a prueba. OK Go, archiconocidos por sus despiporrantes videoclips (¡Ninguno de ellos tiene desperdicio!), también hacen música, y de la decente. ¡Sorpresa! 'Hungry Ghosts', su nuevo álbum, está compuesto por 14 temas que no se desvían demasiado de la fórmula Pop-Rock alternativo medianamente desenfadado que los caracteriza. Ninguno va a sorprenderos en exceso, pero aún sin tratarse del disco más original del siglo, tiene suficiente gancho para no poder dejarlo en una temporadilla.

'Upside Down & Inside Out' abre el disco mostrando la cara más movida e inquieta del cuarteto, para inmediatamente dejar paso a todo lo contrario. 'The Writing's On The Wall', single del álbum con videoclip a juego, es un tema bastante sentimentalote que, en mi opinión, está un pelín fuera de lugar, precediéndole como le precede el tema inaugural. A menos que no escuches las canciones por orden como yo suelo hacer, claro. La casi silenciosa 'Another Set Of Issues' no ayuda mucho a poner las cosas en su sitio.

 Fotograma del videoclip de 'The Writing's On The Wall'.
¡Si es que son unos currantes!
Afortunadamente, otras canciones como 'Turn Up The Radio', 'Bright As Your Eyes' o 'I Won't Let You Down' se encargan de devolverle algo de color al asunto. La primera y la última de estas, junto con 'Upside Down & Inside Out', son sin duda mis favoritas. ¡OK Go saben cómo meterle a uno el ritmo en el cuerpo! Sin embargo, las canciones más tranquilitas no desmerecen (¡aclaro que 'The Writing's On The Wall' no es para nada un mal tema!); 'If I Had A Mountain', otra de mis favoritas, es un buen ejemplo. Un tema lento y precioso, de los que emocionan sin necesidad de prestar atención a la letra. Una delicia. 'The Great Fire' le da una vuelta de tuerca a la absoluta falta de prisa que caracteriza los temas anteriormente mencionados, llegando a parecerse a una versión modernizada de alguno de los temas más tétricos y arrastrados de 'The Wall', de los venerados Pink Floyd. 

Ojalá este 'Hungry Ghosts' terminara tan bien como empieza; por desgracia, 'Lullaby' es exactamente eso. Una canción de cuna. Un cierre aburrido y poco digno de un álbum intenso como es este. ¡Pero no pasa nada! Porque el resto del disco, sin ser la propuesta más revolucionaria del año, compensa este fallito con creces. Garantizado, prometido: os va a gustar. ¡Al final va a resultar que OK Go son músicos de categoría además de showmans virtuosos!

Y para muestra un botón (¡atención a la currada de vídeo que se han marcado!):




Nota final: 3'5/5

martes, 2 de diciembre de 2014

Interstellar. Hacia el infinito y más allá. [Cine]

Fascinante. Hipnótica. Sublime. Aburrida. Desmesurada. Incomprensible. Estos son algunos de los adjetivos que se le han otorgado a la nueva película de Christopher Nolan, que se ha convertido ya por derecho propio en LA película de la temporada, la que hay que ver si no quieres estar fuera de onda, y que como viene siendo habitual en estos casos, ya ha formado dos bandos claros: el de fervientes admiradores y el de los detractores más profundos. 





¿De qué va?

La vida en la Tierra se ha vuelto casi imposible y el fin de nuestro planeta está cerca. Un grupo de astronautas y científicos liderados por el piloto Cooper (Matthew McConaughey) y la científica Amelia (Anne Hathaway) se embarcan en la misión más importante para la humanidad: emprender un viaje más allá de nuestra galaxia con la intención de descubrir un planeta que en un futuro pueda albergar a la raza humana.

La crítica

Imagino a Christopher Nolan postrándose cada mañana al levantarse frente a una estátua de Batman, haciéndole reverencia y dándole las gracias por haberle dado tanto. A pesar de tener una personalidad cinematográfica suficientemente importante como para estar por encima de un personaje como el habitante más ilustre de Gotham City, no podemos negar la importancia que tiene en la carrera de Nolan como director la decisión de encargarse del reboot de la saga de Batman con su trilogía del Caballero Oscuro.

Gracias al éxito que cosecharon las 3 películas, Nolan puede presentarse en los despachos de Hollywood con cualquier idea para una película, por más absurda que sea, que inmediatamente los allí presentes le firmarán un cheque en blanco para que haga lo que le parezca.



Probablemente, cuando propuso que su próxima película iba a ser un drama familiar ambientado en una granja, los directivos de los estudios encargados de financiarle el proyecto respiraron un poco aliviados debiendo pensar que después de tantas superproducciones ahora Nolan deseaba dirigir una película más intimista.

Nada más lejos de la realidad. 'Interstellar' es un paso más allá en todo. En ambición, en presupuesto, en emotividad... Hasta en metraje (169 minutos de duración). Todo ello disfrazado de película de ciencia ficción, ya que lo que en realidad le importa más al director es mostrarnos el alma de sus personajes, y no tanto los viajes interplanetarios e interdimensionales que realizan.



Basándose en las teorías del astrofísico Kip Thorne, Nolan ha tramado un universo ddonde los agujeros de gusano son capaces de hacernos pasar 23 años en un segundo, obligándonos a tener que saltarnos cualquier lógica. Unas teorías difícilmente comprensibles para los neófitos en física, cosa que ha significado el argumento más utilizado por los detractores de la película, que han acusado a Nolan de querer aclarar excesivamente esas teorías al espectador cuando tal vez no era necesario.



Es evidente que en muchos momentos el espectador se ve sobrepasado por esas mismas teorías, y llega un punto en el que puede llegar a perder el hilo de lo que nos está intentando explicar, pero es justo en esos momentos cuando el Nolan más brillante (y más humano) emerge a la superficie para compensar tanta teoría con sentimientos, combinándo a partes iguales la épica y el espectáculo.



Nolan vuelve a demostrar que es un magnífico director de actores, capaz de sacar interpretaciones soberbias de todo el reparto de 'Interstellar' con un Matthew McConaughey a la cabeza, bordando su papel de astronauta-granjero-salvador del universo (que se permite incluso el lujo de eclipsar a toda una Anne Hathaway), pasando por una Jessica Chastain que saca todo el partido posible (y más) a su personaje, o un Michael Caine, actor fetiche dentro de la filmografía de Christopher Nolan, que no necesita demasiado tiempo en pantalla para demostrar que es uno de los grandes.

Con 'Interstellar' Nolan parece haberse visto poseído a partes iguales por el espíritu de Stanley Kubrick y Steven Spielberg. De Kubrick parece ha heredado su meticulosidad en el aspecto científico y a la postre nos ha demostrado que ha sido capaz de dirigir su propia versión de '2001, una odisea del espacio' (a la que incluso parece querer homenajear con el diseño de los robots de su película, que recuerdan vagamente al monolito del film de Kubrick) y de Spielberg toma lo que es su especialidad, la emotividad, para explicarnos (y hacer derramar alguna que otra lágrima) la historia de amor entre un padre y su hija.



Hay que dejarse llevar por Nolan, confiar en lo que nos quiere contar y de la manera en que quiere hacerlo para poder disfrutar como se merece del espectáculo, porque 'Interstellar' es un regalo para el espectador, que viene envuelto en espectacularidad visual, interpretativa y sonora (atención a la espléndida BSO de Hans Zimmer), que te atrapa desde el primer minuto y que a pesar de su mastodóntica apariencia de blockbuster es capaz de dejarte con un nudo en la garganta con sus momentos íntimos.

Información de más
  • El proyecto se desarrolló en el más absoluto secreto, bajo el título de 'Flora's Letter'para evitar filtraciones.
  • Es la película con más imágenes rodadas en formato Imax.
  • Steven Spielberg fue el primer director interesado en dirigir la película. Cuando éste abandonó el proyecto, Jonathan Nolan, el guionista, se lo ofreció a su hermano.
  • Wally Pfister, el director de fotografía habitual en todas las películas de Nolan no pudo encargarse de 'Interstellar' por estar rodando 'Trascendence', su debut como director, siendo reemplazado por Hoyte Van Hoytema.
  • La película ha costado 165 millones de dólares, prácticamente 1 millón por minuto de metraje (169 minutos)
  • La película es un proyecto de la Paramount y como Nolan tiene contrato en exclusiva con Warner Bros. las dos compañías tuvieron que unirse. Para poderla distribuir internacionalmente, Warner le cedió a la Paramount los derechos de las sagas "Viernes 13" y South Park.
Nota final: 8

jueves, 6 de noviembre de 2014

El exorcismo de Emily Rose, exorcismo en los tribunales [Cine]

De vez en cuando uno suele encontrarse cosas muy raras en el mundo del cine. No hablo de esas películas de rollo indie o experimental, vengo a referirme a esa clase de obras con temáticas mezcladas y que dejan un buen sabor de boca. Este es uno de esos casos, dónde trasladamos el terror de un exorcismo a un caso de abogados en unos tribunales.

¿De qué va?

Erin Bruner (Laura Linney) es una abogada que está ha logrado una reputación considerable dentromucha fama como abogado, por ello sus superiores le asignan el caso de acusación por negliciencia al padre Moore (Tom Wilkinson) al no poder salvar la vida de Emily Rose (Jennifer Carpenter) tras haber practicado la técnica del exorcismo.

La crítica

Con motivo del pasado estreno de 'Líbranos del mal' y la grata sorpresa que me llevé con 'Sinister', no podía olvidarme de una de las primeras películas de Scott Derrickson, director que poco a poco se ha labrado el reconocimiento del publico y de la crítica como uno de los directores de terror comercial más destacados de la última década.

Derrickson se cargó a los hombros el interesante proyecto sobre la historia de Anneliese Michel, una joven alemana que se dice que fue poseída por los demonios y posteriormente murió. Esto desencadenó en un juicio contra los encargados de su exorcismo y de aquí nació la obra 'El exorcismo de Emily Rose', centrandose en el caso de Anneliese.

La obra se sitúa después de la muerte de Emily y se nos va contando a medida que Erin Bruner va informándose sobre el caso a través del padre Moore, el acusado al que defiende, jugando con el espectador sin darle desde el comienzo todo lo acontecido durante el exorcismo de Emily.

A nivel argumental, el film de Derrickson es impecable, nos ofrece una historia de abogados con un tema morboso como lo es el exorcismo de una joven pura, virgen, poniendo ese añadido al género de terror que incita al espectador a interesarse por la cinta y más cuando sabemos que se trata de un hecho real, que ha pasado realmente (según lo que he leído apenas se ha modificado la historia original). 

Por todo esto la obra se desarrolla de manera cautelosa al tratar de introducirnos un tema sobrenatural como éste, sin dejar de lado que realmente Anneliese (Emily Rose) pudo ser poseída por el demonio. En ningún momento vemos la aparición de seres sobrenaturales y de este modo se lleva la película a un nivel superior: ¿realmente lo que le ocurre a Emily se puede explicar con ciencia o es un caso auténtico de posesión infernal y tan solo la iglesia tiene una cura? Y la cinta se resume en eso: la lucha en los juzgados entre Bruner y la fiscalia, religión contra ciencia, mientras vamos descubriendo poco a poco como avanzó el caso de Emily Rose. 

Una vez más no tenemos una auténtica cinta de terror de esas en la que no podemos evitar ahogar un pequeño chillido y apretar contra nuestro pecho el primer cojín que pillemos, tenemos lo ya dicho: una película de abogados con una temática de terror y lo que es más importante: una obra original.

Por otro lado, los efectos especiales y sobretodo la banda sonora, cumplen sus funciones de darnos ese ambiente típico del género, que consigue dar alguna que otra escena para poner al espectador en tensión durante unos minutos antes de volver a los tribunales.

Quizás no sea una película de terror a recomendar, si no más bien una obra de abogados a recomendar, con un tema que dudo que se haya tratado con anterioridad y el aliciente de saber que la historia que nos cuentan tuvo lugar. Bueno y que por primera vez he visto una actriz de verdad en Jennifer Carpenter, lástima que la película fuese anterior a la serie 'Dexter', una verdadera lástima...

Información de más
  • Madeline Zima fue considerada para el papel de Emily Rose.
  • Después del estreno de la película surgió una leyenda sobre la verdadera Emily Rose en la Universidad de Minnesota. Obviamente es falsa puesto que Anneliesce nunca estuvo en dicha universidad.

Nota final: 7

miércoles, 5 de noviembre de 2014

The Equalizer (El Protector). Mi nombre es Denzel y busco una franquicia. [Cine]

Basarse en una vieja serie de tv siempre se afronta con un dilema: ¿es mejor hacer la película siendo 100% fiel al original o es mejor hacer una versión más libre? El dilema siempre será menor si no nos encontramos ante un clásico de la pequeña pantalla sino que lo que se pretende versionar es una serie poco conocida. Vistos los resultados en pantalla, parece ser que los responsables de 'The Equalizer (El protector)' han optado por la segunda opción.

¿De qué va?

Robert McCall (Denzel Washington) es un misterioso y solitario individuo que tiene una vida aparentemente normal. En realidad es un ex-militar que no duda en ayudar a personas indefensas cuando lo necesitan, como hace con Teri (Chloë Grace Moretz) una joven prostituta que está en manos de Vladimir Pushkin (Vladimir Kulich), jefe de la mafia rusa. Cuando acaba con la vida de varios de sus mejores esbirros, Pushkin envia a su hombre de confianza, Teddy (Marton Csokas) para intentar acabar con McCall.

La crítica

En 1985 se estrenaba de 'The Equalizer', que en España se emitió en algunos canales autonómicos, y que contaba las andanzas de Robert McCall, un ex-agente del Servicio de Inteligencia Británico y supuesto espía de la CIA que ahora se dedicaba a ejercer de justiciero urbano. Periódicamente publicaba un anuncio en la prensa de Nueva York en el ofrecía sus servicios con un teléfono al que llamar si se quería contratar sus servicios. El papel principal estaba interpretado por el actor británico Edward Woodward y a pesar de que no fue nunca un gran éxito, mantuvo una audiencia suficiente como para que la serie durase 4 temporadas (1985-1989). 

El argumento no deja de ser muy similar al de otras series de la época, como por ejemplo 'El Equipo A'. Sustituimos a un grupo de ex-soldados capaces de vencer a cualquiera por un sólo policía, le quitamos todo el aire infantil que tenían las aventuras de Hannibal Smith & company, le añadimos un poco de violencia y mala leche y ya tenemos 'The Equalizer'.



En esa época las series de tv no tenían el prestigio que gozan en la actualidad y muchas de ellas utilizaban el formato de repetir el mismo esquema en cada episodio, introduciendo alguna historia secundaria que sí le daba al conjunto una continuidad, pero por lo general cada capítulo era independiente del resto.

Esa parece ser la idea de los encargados de esta nueva versión, empezar una nueva franquicia, sentando las bases con la primera película y no dando demasiada información con la idea de poder ir creando y expandiendo poco a poco y película a película el universo de Robert McCall.



Para ello era necesario tener a un actor de primera fila encabezando el proyecto y Denzel Washington cumple a la perfección con el cometido. Es cierto que es un actor que últimamente parece trabajar con el piloto automático puesto y que cada vez más recurre a tics interpretativos evidentes, dando la sensación de que el prestigio ganado con los años ahora le da derecho a tomarse su trabajo con mucha más calma, pero sigue manteniendo un carisma suficientemente alto como para resultar creíble en el papel de justiciero impasible.

El acierto de 'The Equalizer (El protector)' parece estar en haber conseguido un film con un estilo más propio del cine de acción de los 80 que del actual, cosa que es de agradecer y que tiene su lógica si pensamos que el público potencial del film es más bien adulto. Se toma su tiempo para presentar al personaje, sus manías, su estilo de vida, su entorno, y su manera de afrontar los problemas. 


Puede hasta parecer que el personaje tenga algún tipo de trastorno, por su manera de repetir patrones de conducta como vemos cuando acude cada noche a un bar a tomar un te, lugar donde conoce a Teri (Chloë Grace Moretz, en un breve papel) una prostituta que es la que acaba dando lugar a que Robert McCall decida pasar a la acción.


El pausado inicio del film se rompe en cuanto vemos actuar a McCall por primera vez. Ahí descubrimos a otro personaje, con un sentido del tiempo y el espacio muy particular, y con unas habilidades que no hubiéramos imaginado.

Esa primera lucha en el despacho de los mafiosos rusos sorprende por la violencia de las imágenes. Y se agradece, porque si estamos explicando la historia de un  justiciero urbano sería estúpido intentar suavizar estas escenas. 


En los 80 abundaron cantidad de films por el estilo, los mejores con Charles Bronson encabezando el reparto repartiendo a diestro y siniestro. Eran películas de bajo presupuesto, directas y nada sutiles, algo que se ha estilizado en esta nueva versión. 

Son otros tiempos, pero hay cosas que no cambian. Todo héroe debe tener un adversario a su altura y en esta ocasión la amenaza llega de la mano de Teddy, ruso malísimo y tatuadísimo como mandan los cánones actuales al que da vida el actor neozelandés Marton Csokas (al que no podemos evitar encontrarle un más que razonable parecido con Kevin Spacey), que ejerce de perfecto contrapunto a la sobriedad interpretativa de Washington. Se nota que a Csokas le han dado vía libre para pasarse de la rosca con su interpretación. Y se nota que se lo ha pasado en grande.


En cuanto la película entra en esta espiral violenta, la cosa ya no para. Los malos son muy malos. Y muy tatuados. Y muy feos. Pero eso a Denzel le da igual, porque él, con sus andares característicos, esos en los que parece que en cualquier momento se vaya a poner a bailar, sigue manteniendo la calma sea cual sea la situación, algo que puede llegar a exasperar al espectador más exigente en algunos momentos pero que seguro que perdonarán al llegar a su (casi ridículo) clímax final en una gran superfície dedicada a los productos de ferretería, lugar que haría las delicias de MacGyver y que sirve para que Antoine Fuqua de rienda suelta a toda la épica acumulada.

'The Equalizer (el protector)' no busca engañar a nadie. Es una película de encefalograma casi plano, excesiva y tópica, y que por encima de cualquier consideración moral busca entretener al espectador, algo que Antoine Fuqua, encomendándose al espíritu del añorado Tony Scott (que seguro hubiese disfrutado dirigiendo la película junto a su amigo Denzel Washington) ha conseguido con creces.

Información de más
  • La serie de tv original se emitió en la CBS entre 1985 y 1989
  • Russell Crowe fue el primer actor para el papel de Robert McCall.
  • Melissa Leo, que tiene un breve papel en el film, apareció en la serie original.
Nota final: 7

martes, 4 de noviembre de 2014

'Tomorrow's Modern Boxes' de Thom Yorke, o la prescindibilidad de los proyectos en solitario [Música]

Los que me conocen, y los que han leído mi crítica del 'Lazaretto' de Jack White, sabrán que no suelo confiar demasiado en los proyectos en solitario de líderes de bandas famosas. Es una idea arriesgada de la que pueden salir resultados que parecen de todo, desde melodías engendradas por arpas celestiales en manos de gráciles querubines hasta el lamento de la más miserable comparsa de almas perdidas en el infierno. ¿Y este 'Tomorrow's Modern Boxes', del afamado Thom Yorke, vocalista de los archiconocidos Radiohead? ¿En qué categoría caerá? 



Ficha Técnica:

- Título: Tomorrow's Modern Boxes
- Artista: Thom Yorke
- Género: Electrónica
- Año de publicación: 2014
- Discográfica: Independiente
- Duración: 38' 13" (8 pistas)
- País: Reino Unido









La crítica

Comenzaré anunciando que si buscáis un nuevo álbum de Radiohead, lo siento mucho: esto no es lo que Thom tenía pensado para su carrera en solitario. Por supuesto, ahí sigue su voz marca de la casa, una de las características más importantes de la famosa banda inglesa, pero esa es la única reminiscencia de la susodicha que vamos a encontrar en 'Tomorrow's Modern Boxes'. Las inquietudes artísticas de Mr. Yorke son de un carácter electrónico y mucho más experimental, minimalista, ambiental, y... Eso es todo. No hay mucho más que decir. Acabo de definir a la perfección los casi cuarenta minutos que dura el disco. ¡Bien podría terminar aquí mismo la crítica!


Sé como son Radiohead. Sé más o menos como es Thom Yorke. Por ello esperaba un álbum parecido a éste, con tal nivel de experimentación, con ese carácter misterioso y velado que desprende cada tema. Sin embargo nuestro amigo ha simplificado de tal modo la fórmula que cada canción parece una única idea surgida de un instante de relativa inspiración, estirada y agarrada con veinte pares de pinzas en cada extremo para soportar la presión. Cada minuto de canción es exactamente el mismo que el anterior, y que el siguiente. No hay momentos intensos, ni bajones, ni siquiera secciones, ¡ni tan sólo estructura! A lo cual no ayuda que los temas se parezcan entre sí hasta el extremo de no saber si has dejado la reproducción aleatoria activada o no. 


Quién te ha visto y quién te ve, hijo...
Hay algún momento aceptable dentro del álbum; y por la regla anteriormente expuesta, si un instante de canción se gana el aprobado, el resto del tema también. Son los casos de 'Guess Again!' y 'The Mother Lode', la primera con una progresión de acordes, debo admitir, bastante buena, y la segunda con un ritmo más movido que las demás y en general más divertida. Los demás temas no se salvan, ni por unas ni por otras. 'Interference' y 'Pink Section' son interludios tristemente innecesarios; la introductoria 'A Brain In A Bottle' es tan poco llamativa como anticlimático es el cierre con 'Nose Grows Some'. 'Truth Ray' puede servir como música de fondo y poco más, mientras que 'There Is No Ice (For My Drink)' roza lo insoportable.

¿He sido demasiado duro? Juzgad vosotros, pero lo cierto es que no ha habido manera de disfrutar de 'Tomorrow's Modern Boxes'. Si sois fans acérrimos de Radiohead quizá encontréis algún punto atractivo sólo por ser Thom Yorke quien canta; si os va la música relajante y/o buscáis algo que escuchar en plan background mientras leéis, bueno, igual es vuestro disco ideal (yo para eso ya tengo a Mike Oldfield, gracias). Para lo demás, lo nuevo de Thom me parece el equivalente musical de un batido de agua mineral. Una verdadera lástima.

Y para muestra, por desgracia, ningún botón; no hay forma de escuchar los temas de 'Tomorrow's Modern Boxes' en YouTube. ¡Sin embargo, podéis ver aquí el videoclip oficial de 'A Brain In A Bottle'!

Nota final: 1/5

lunes, 3 de noviembre de 2014

Annabelle. Las muñecas de Famosa se dirigen al infierno. [Cine]

Con el paso de los años y las películas, James Wan ha ido forjándose un nombre dentro del género de terror. Todos sus films han sido en mayor o menor medida grandes éxitos, siendo señalado como el nuevo gurú del terror tanto por parte del público como de la crítica especializada. La noticia de que produciría una película basada en la historia de la muñeca Annabelle, que aparecía en el prólogo de "Expediente Warren" fue recibida con aplausos entusiastas. Pero a la hora de la verdad, la experiencia ha resultado ser más bien un jarro de agua fría.



¿De qué va?

John y Mia Gordon (Ward Horton y Annabelle Wallis) son una joven pareja de recién casados que están esperando su primer hijo. Un día, John le regala a Mia una muñeca antigua, igual a una que su esposa tenía cuando era niña.

Dias después, mientras duermen, la pareja sufre el ataque de dos miembros de una secta satánica que invaden su hogar y los atacan brutalmente. La policía consigue abatirlos a tiros, pero justo antes de morir, el alma de uno de los asaltantes, una muchacha llamada Annabelle, se introduce dentro de la muñeca y es entonces cuando en el hogar de los Gordon empiezan a suceder extraños acontecimientos.



La crítica

'Annabelle' está rodada con sobriedad por John R. Leonetti (director de fotografía de la mayoría de películas de James Wan), uno de esos directores curtidos en películas de serie B y que cumple a la perfección, incluso mejor de lo que en un principio cabía esperar, con su trabajo, demostrando que haber estado años al lado de Wan le ha servido para otorgarle al film algo más de la personalidad exigida. Tiene unas interpretaciones correctas por parte de todo el elenco, mayoritariamente actores poco conocidos a excepción de Alfre Woodard, y parte de un guión que sigue una estructura clásica y que no ofrece prácticamente ninguna novedad dentro del género.



Sobre 'Annabelle' sobrevuela una sensación de ser un 'quiero y no puedo'. Podría haber sido una gran película y podría haber sorprendido como lo hizo en su momento 'Insidious 2', una secuela que no se limitó a repetir la fórmula de su predecesora y le dio una vuelta de tuerca a la historia original, pero se queda a medio camino.



La película pide a gritos ese pequeño empujón que hubiese sacado a 'Annabelle' de la zona de confort (o mediocridad, según se mire) en la que se ha instalado, como si ya fuese suficiente con eso. Si alguien podía solucionar todo esto ese era el propio James Wan, del que desconocemos su implicación final con el film, si fue encargado de tomar decisiones respecto a la película o se limitó a ser un mero productor y poca cosa más, pero nos queda la sensación de que si Wan hubiese estado más encima del proyecto tal vez estaríamos hablando de una película muy diferente. 



La historia que explica encaja perfectamente dentro del imaginario mostrado en 'Expediente Warren' (tal vez ese era el propósito principal del film) y además lo completa. Ambientada en los años 70, con claras referencias a films como 'La semilla del diablo' (el personaje principal se llama Mia, homenaje descarado a Mia Farrow, protagonista de la película de Polanski) introduce para beneficio del film el ambiente que se vivía en esa época, en el que el auge de todo tipo de sectas satánicas habían desposeído a la sociedad norteamericana de toda la inocencia que el movimiento hippy había instaurado durante los años 60, dejándolos al borde de la paranoia. 



Algo a lo que ayuda la imagen vintage de la muñeca Annabelle, que cada vez que aparece en pantalla y a pesar de no moverse en absoluto, consigue elevar el tono angustioso de la película. La afortunada decisión de que no veamos moverse a la muñeca en ningún momento (cosa que de haber pasado hubiese convertido el film en una copia mala de "Muñeco diabólico") junto con el ajustado timing que imprime John R. Leonetti consigue que estas escenas sean de las mejores de todo el metraje, aunque curiosamente el mejor momento de toda la película, ese que logra poner lo pelos de punta, es uno en el que sí vemos "cobrar vida" a Annabelle (y el susto viene al saber por qué...).



'Annabelle' goza de varios momentos de verdadero espanto, de susto potente, momentos que sacan de la mediocridad y que hacen saltar de la butaca al espectador más curtido en el cine de terror, aunque el verdadero espanto es el personaje de Alfre Woodard, colocado con calzador dentro de la historia sólo para que cumpla con su cometido en ese demencial final que queriendo ser épico y emotivo se convierte en absurdo y ridículo, dejando al espectador con una sonrojante sensación de vergüenza ajena.



A pesar de todo, no estamos ante una mala película. Posiblemente esta sea la primera de más películas protagonizadas por la muñeca Annabelle, y aunque es evidente que no se convertirá en un clásico del género contiene suficientes ingredientes como para ofrecer 98 minutos de entretenimiento puro y duro y sobretodo una buena ración de sustos.

Y si no que se lo digan al confiado espectador que vio la película a mi lado en el pasado Festival de Sitges y que por poco muere de un infarto en uno de esos momentos.



Información de más
  • Los responsables de la película aseguran que vivieron varios sucesos paranormales durante el rodaje.
  • La verdadera muñeca Annabelle es de trapo, de apariencia mucho menos aterradora, y pertenece a la marca Raggedy Ann.




Nota final: 6