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lunes, 13 de octubre de 2014

Sitges 2014: ¡No estamos acreditados pero nos da igual! DIA 9 [Especiales]

Esto se acaba. Últimos coletazos del Festival. No podemos evitar que empiece a inundarnos un sentimiento de tristeza por volver a la cruda realidad. Sitges 2014 aún no ha terminado y ya tenemos ganas de que llegue Sitges 2015.



Hoy madrugamos más que nunca. Cuando aún no ha amanecido nos dirigimos por última vez hacia el Auditori para ver la proyección de la película de clausura, 'Burying the exde Joe Dante. No podemos imaginar un director mejor para clausurar el certámen.



Cierto es que Dante ya no es aquel director que nos maravilló con películas como "Exploradores", "El Chip Prodigioso" o "Gremlins", y que ya no suele tener detrás un gran estudio dispuesto a invertir mayores presupuestos en sus películas, pero aún conserva ese toque mágico que tanto nos maravilló en su época gloriosa.

Su última película bebe directamente de aquel cine de los 80 que tan bien mezclaban horror con comedia, aunque su guión sea una sucesión de tópicos tan evidentes que desde el primer minuto uno puede adivinar sin equivocarse lo que va a pasar. Pero da igual. Ese aroma ochentero que desprende el film nos invade sin darnos cuenta y nos ayuda a pasar un rato inmejorable. Claro que probablemente este sea también el principal problema de la película, con la que será más difícil conectar si uno no tiene un especial cariño por ese tipo de cine.

El final de 'Burying the ex' nos acercaba un poquito más hacia nuestro final en Sitges 2014. Saliamos de la sala, rodeabamos a toda prisa el Auditori, parando a reponer fuerzas en el improvisado y carísimo bar situado estrategicamente en pleno camino hacia la entrada (un minúsculo donut y un café que nos escaldaba la lengua) y nos enfrentábamos ya a nuestras dos últimas pildoras de Festival.

No se trataba ni de la última pelicula de un director famoso ni de de algun estreno de campanillas, si no de dos clásicos con mayúsculas, muy diferentes uno del otro, pero grandísimas películas las dos, y todo gracias a la gente de Phenomena.

Primero teníamos la oportunidad de ver en pantalla grande una copia restaurada de 'Sorcerer', dirigida por William Friedkin, remake de "El Salario del Miedo" de Henri Georges Clouzot, una película en la que la tensión se palpa desde el inicio, con un Roy Scheider como protagonista principal acompañado de Paco Rabal en uno de sus trabajos fuera del cine español.




Con el subidón aún encima por lo que acabábamos de ver, salíamos dispuestos a entrar, ahora si, por última vez a la sala del Auditori para asistir a la proyección de 'Gremlins', enfrentándonos así en un mismo día con otra película dirigida por Joe Dante.

La sorpresa vino al dirigirnos hacia la cola. Dos flamantes coches aparcaban delante de la entrada y de ellos aparecían el mismisimo Joe Dante junto con Dick Miller, actor fetiche del director que ha aparecido en todas sus películas, dispuestos a presentar el film a los allí presentes.



De la proyección de 'Gremlins' no hace falta ni comentar que fue una auténtica fiesta. Digno colofón a nuestros diez dias de locura cinematográfica (y sin acreditación) en Sitges.

Ahora si. Llegaba la hora de recorrer el camino inverso, de no volver a pisar el suelo del Auditori hasta dentro de un año, de no volver a sufrir los retrasos en las proyecciones, de no volver a maldecir por los cortes de proyección... En definitiva, de volver a DISFRUTAR del Festival de Sitges.

Hasta la próxima, King Kong!







Sitges 2014: ¡No estamos acreditados pero nos da igual! DIAS 6, 7 y 8 [Especiales]

Ni en la Zombie Walk que se celebra todos los años el primer fin de semana del Festival se pueden encontrar especímenes de muertos vivientes como los que nos vamos encontrando a estas alturas de festival.

Meterse entre pecho y espalda de de 6 a 10 películas diarias acaba hasta con el más cinéfilo. No hay más que ver las caras de algunos de los espectadores que cada mañana caminan, cada día arrastrando más los pies, hacia alguno de los cines donde se realizan las proyecciones.

Ese viene siendo uno de los inconvenientes de un festival como el de Sitges, el gran número de películas incluidas dentro de todas sus secciones, siendo prácticamente un suicido cinematográfico el querer ver un número tan elevado de films.

Ese no es nuestro problema, ya que al no estar acreditados nuestras retinas continúan en buena forma para seguir acumulando películas en nuestro casillero particular sin tener que recurrir a técnicas muy al estilo de "La Naranja Mecánica" para conseguir que nuestros párpados se mantengan abiertos.

Y nada mejor que empezar una nueva jornada jugando con muñecas, aunque sean muñecas poseídas por el espíritu de una adepta a una secta satánica que lo único que desea es devorar tu alma para así invocar a un demonio.



A grandes trazos ese es el argumento de 'Annabelle', el esperadísimo spin-off surgido de "Expediente Warren". Si a todo esto le añadimos un joven matrimonio con una preciosa niñita recién nacida dispuestos a sufrir (sobretodo ella) todo tipo de sustos y calamidades prácticamente tenemos la película a punto.

Ese es el problema que arrastra 'Annabelle', que tira de situaciones típicas y tópicas a más no poder, rematado con un final épico (y lo de épico es en el peor sentido de la expresión) que avergonzará a cualquier aficionado al género. 

La película está producida por James Wan y tal vez todos los fans de sus películas esperábamos una implicación mayor por su parte. No hubiera estado de más que le diese un vistazo al guión para darle algo más de enjundia al asunto, acostumbrados como estamos a los giros inteligentes de guión en todas y cada una de sus películas.



Esos si, en favor de la película podemos aplaudir un par de escenas bien resueltas que acaban por ponerle a uno los pelos de punta, siendo esto y poco más lo mejor del film.

La espinita que se nos quedó clavada con 'Annabelle' nos la quitamos en parte con 'The Double', una versión libre de la novela de Dostoievski (aunque tenga también aires de la obra de Franz Kafza) filmada con gran acierto por Richard Ayoade, que ofrece una propuesta visual exquisita, muy cercana al "Brazil" de Terry Gilliam donde brilla la interpretación (nunca lo hubiésemos imaginado) de Jesse Eissenberg.



Todavía estábamos saboreando la obra de Ayoade cuando aparecieron los enfants terribles del cine francés, Alexandre Bustillo y Julien Maury, dispuestos a volver a aterrorizarnos como en sus anteriores películas. 



'Aux yeux des vivants' no llega a cotas de brutalidad y maestría de "A l'interieur", pero ofrece un film completo, un slasher en toda regla bañado de cierta nostalgia y aroma por el cine de los 80, que deja la sensación de haber podido sacar algo más de partido a la historia.


Para rematar el día más francés de todos los del Festival (por la mañana se había presentado el thriller 'La French') nos llegaba la novedosa película del maestro Jean-Luc Godard, filmada en 3D y toda una experiencia cinematográfica, aunque quizás más propia de una exposición de arte que no de una sala de cine.

El jueves, séptimo día de Festival, era el día de Antonio Banderas al que se esperaba para presentar 'Autómata' dispuesto a demostrar que las malas críticas llegadas desde el Festival de San Sebastián eran exageradas (viendo el poster de la película que aparecía en la portada del Diari del Festival del día, lleno de opiniones de medios que alababan el film, comprobábamos que la maquinaria publicitaria se había puesto en marcha), pero empezábamos el día con lo nuevo de Takashi Miike, 'Over your dead body', con la que nos costó horrores mantener los ojos abiertos.



Miike, un director que es capaz de rodar 5 películas al año siendo cada una de ellas de un género diferente, nos presentaba la filmación de los ensayos de una obra de teatro, basada en una leyenda japonesa, en la que la realidad y la ficción se mezclaban constantemente. Alguna escena gore incluida hacia el tramo final (en la que unos utensilios de cocina previamente esterilizados con agua hirviendo eran utilizados por la protagonista de una forma peculiar) parecía querer animar un poco el hasta ese momento lento desarrollo de la trama, que acaba por dejarle a uno una sensación de indiferencia, casi lo peor que le puede pasar a una película de Miike.

Abandonábamos Japón para desplazarnos hasta las selvas argentinas con Gael García Bernal y su 'El Ardor', que se nos había vendido como un western crepuscular con un final apoteósico, y a la hora de la verdad lo único cierto de todo lo que nos habían dicho de la película es que efectivamente, su visionado provoca un ligero ardor de estómago, tal y como anunciaba su premonitorio título.



Llegaba el momento de Banderas, que pisaba la alfombra roja y era agasajado con el Gran Premio del Festival, pareciendo que era la manera de hacerle pasar mejor las malas críticas a su película 'Autómata', dirigida por Gabe Ibáñez, también presente en la sala pero totalmente eclipsado por el malagueño. 



A la hora de la verdad y quizás pensando que estabamos a punto de ver un bodrio de proporciones bíblicas, el resultado de la película no es tan malo. Sorprendente factura técnica, acaba siendo un quiero y no puedo... igual que las operaciones de estética de Melanie Griffith, una de las actrices de la película.



Después de tanto glamour y alfombra roja despedíamos el día viendo ya como el Festival empieza a tocar a su fin pero al que aún le quedan un par de bombazos para el final. 

El viernes se iniciaba con 'The Rover', segunda película con Robert Pattinson en el reparto (después de "Maps to the stars') presentada este año, que además de mostrarnos los áridos paisajes australianos en los que acontece la acción lo que traía era un montón de adolescentes aún con el recuerdo de que para ellas Pattinson es y será for ever and ever el Edward Cullen de la saga "Crepúsculo".



Lo más probable es que todas estas adolescentes se haya quedado, como se suele decir, con el culo torcido, después de ver la película protagonizada por un Guy Pearce excelente y un Pattinson no menos brillante, pero muy alejado de su papel de galán-vampiro romántico.

De vuelta de las antípodas, nos adentrábamos en los misterios de 'The Signal', una agradable sorpresa, mezcla de varios elementos básicos de la ciencia ficción (de los que no diremos nada para evitar descubrir las sorpresas del film), cuya factura indie despista hasta que poco a poco empieza a enseñar sus cartas, que están muy bien jugadas, para llevarnos hacia un final de esos que podemos considerar "de traca".



Y a pesar de que quedaban un par de proyecciones de las más potentes del certámen ('What we do in the shadows' y 'It follows'), nos retirábamos ya a nuestros aposentos para guardar fuerzas para encontrarnos mañana con Joe Dante, encargado de cerrar el Festival con 'Burying the ex'... bueno, y también porque estas críticas no se escriben solas.

viernes, 10 de octubre de 2014

The Maccabees - Given To The Wild [Música]

¡Y aquí estamos! Octubre de 2014 ya, y todavía sin noticias del nuevo álbum de The Maccabees. ¿Decepcionante o no? Afortunadamente tenemos el resto de su discografía siempre a nuestra disposición para amenizar la espera. 'Given To The Wild', de 2012, es sin duda mi favorito, y ya veremos si su próximo disco me hace cambiar de opinión (¡Pese a que tengo muchas esperanzas puestas en él!). Queréis saber por qué? ¿No? ¡Pues os lo pienso contar igual!

Ficha Técnica:

- Título: 
Given To The Wild
- Artista: The Maccabees
- Género: Pop/Rock 
- Año de publicación: 2012
- Discográfica: Fiction Records
- Duración: 52' 56" (13 pistas)
- País: Reino Unido








La crítica

Antes de comenzar, me gustaría destacar un rasgo importante del sonido de The Maccabees, y especialmente del álbum que hoy nos ocupa: gran parte de la responsabilidad recae sobre los hombros de los hermanos Hugo y Felix White, ambos encargados del apartado guitarril. Con esto no quiero decir que 'Given To The Wild' sea un disco eminentemente guitarrero; no encontraremos en él grandes y virtuosos solos, ni riffs acongojantes y enrevesados, ni nada así. Lo que sí es cierto es que aquí lo que manda es la sección instrumental, mientras que a la voz de Orlando Weeks se le otorga un papel  que casi podríamos considerar secundario. Me explico.

The Maccabees funcionan de un modo muy distinto al que nos tiene acostumbrados el típico Pop/Rock inglés. Como ya he dicho, la voz no es la protagonista de esta peli; de hecho, casi podríamos decir que aquí se trata como un instrumento más. Orlando tiene una voz sin duda alguna peculiar y carismática, y siempre ha sido uno de los rasgos más distintivos de la banda; sin embargo se mantiene en el mismo registro durante todo el disco, con apenas un par de cambios de enfoque en las 13 canciones de nada que tiene el susodicho.  ¿Por qué? Pues porque no es la protagonista. No, no. Aquí lo importante es el bajo, es el teclado, es la batería, y sobretodo son las dos, a veces tres, guitarras eléctricas (Orlando se pluriemplea a ratos), que consiguen hacer de cada tema una absorbente, épica y abrumadora secuencia cinematográfica.

De izquierda a derecha: Felix y Hugo White (guitarras),
Orlando Weeks (voces), Sam Doyle (batería) y Rupert
Jarvis (bajo).
Así son temas como las hermanas 'Given To The Wild'/'Child', mi favorita 'Feel To Follow', 'Go' (un tema misterioso que se vuelve más y más apasionado con cada segundo), la rock'n'rollera 'Pelican' o la apacible canción final, 'Grew Up At Midnight'. Temas que fluyen solos, sin que te des cuenta, pero emocionantes, y siempre con esas hipnóticas guitarras que tan especiales los hacen. Y todo ello consiguiendo que cada uno de los temas retenga una esencia propia y no llegue a parecerse en exceso a ninguno de los otros (¡Ya sabéis cuanto suelo quejarme de los álbumes monótonos!). Pista tras pista, 'Given To The Wild' se desarrolla con una naturalidad y una fluidez tales que, al término de los 52 minutos que dura, creemos no haber llegado ni a la mitad. ¡Y qué decepción!

De vez en cuando, me gusta diseccionar álbumes como este. Agradables al oído, pero para nada sencillos, y a los cuales me cuesta horrores encontrar un sólo punto negativo, aún escuchándolos con el oído más objetivo que me puedo permitir. Y aún a riesgo de parecer poco imparcial, lo diré: 'Given To The Wild' roza la perfección. Si aún no lo habéis escuchado, espero que esta crítica os convenza de hacerlo por fin; probablemente será el mejor favor que os hagáis por vosotros mismos en bastante tiempo. ¿No me creéis?

¡Pues para muestra un botón!


Nota final:4'5/5

jueves, 9 de octubre de 2014

Sitges 2014: ¡No estamos acreditados pero nos da igual! DIA 5 [Especiales]

Un nuevo y luminoso día amanecía en Sitges. Un día en el que, según contaban las malas lenguas, los primeros espectadores llegados al Auditori habian descubierto que aún dormitaban en varias butacas algunos espectadores de 'A girl walks home alone at night', film programado con toda la mala baba posible a la hora de la siesta y que no provocó deserciones en la sala porque lo más probable es que la mayoría de los espectadores aprovechasen la ocasión para echar una cabezadita para recuperar fuerzas de cara a otras proyecciones más interesantes.

Con la segunda proyección del día (la primera, a las 08,30 h de la mañana había sido 'L'altra frontera', un drama apocalíptico protagonizado por Ariadna Gil) llegaba uno de los platos fuertes del Festival 2014, la nueva película de David Cronemberg, otro de los habituales del certámen.



Últimamente, estamos (mal) acostumbrados a que Cronemberg nos de una de cal y una de arena. Después de la horrible "Cosmópolis", que si no es su peor película es una de las peores de toda su filmografía, tocaba la de arena (nunca he sabido si la de cal es la opción buena y la de arena la mala, o viceversa...). Y 'Maps to the stars', que venía precedida de una muy buena acogida en otros festivales, a pesar de mejorar a su predecesora cosa que no era muy difícil, vuelve a decepcionar, o mejor dicho, a dejar indiferente.



La película es un ácido retrato de lo que se cuece en Hollywood, y Cronemberg no deja de lanzar dardo envenenadísimos a diestro y siniestro durante todo el metraje, dejando claro que la Meca del Cine es un lugar lleno de gente sin escrúpulos y/o con serios problemas mentales y de comportamiento. Si el bueno de David tenía intenciones de volver a trabajar para un gran estudio, lo lleva claro.



Todos y cada uno de los personajes que pululan por 'Maps to the stars' son unos capullos integrales, y parece que rivalicen entre ellos a ver quién es el más capullo. Pero tal nivel de imbecilidad sirve para que prácticamente todo el reparto ofrezca muy buenas interpretaciones, destacando a un Robert Pattinson, que parece que al lado del director canadiense es capaz de dignificar el que sea llamado actor, y de una Julianne Moore que está espectacular en todas y cada una de sus apariciones en pantalla (atención al momento de euforia en el que interpreta el tema de Steam "Na na hey hey kiss him goodbye") incluso estando sentada en el wc tirándose unos pedos que asustan. 



El bajón que nos ha producido Cronemberg nos lo ha acentuado 'Jamie Marks is dead', un film que aburre de tal manera que no nos extraña que la verdadera causa de la muerte del tal Jamie Marks sea el sopor que produce la película. 



Se acercaba peligrosamente la hora de la siesta y los recuerdos del día anterior empezaban a sobrevolar por la sala pero afortunadamente ahí estaba 'Goodnight Mommy' para remediarlo. A pesar de que su primer tercio es bastante aburrido, la película va creciendo en intensidad poco a poco para acabar en un festival gore que ha levantado aplausos entusiastas y también algun abandono.



Para acabar nuestro día, uno de esos films que a pesar de haber visto mil veces, apetece saborear de vez en cuando. 'Oculus' no pasará a la historia del cine, aunque tal vez sea el inicio de una franquicia de películas protagonizadas por un espejo asesino (aquí lo que menos importa es quienes son los perjudicados por las malas artes del artefacto/espectro malvado en cuestión) que altera la realidad de los que están a su alrededor, que deberán luchar contra ellos mismos y acabar decidiendo si lo que ven es realidad o producto de su imaginación.

Nada nuevo bajo el sol. Un argumento visto en multitud de ocasiones. Sin embargo, la correcta dirección de Mike Flanagan y el montaje en paralelo de la historia de los dos hermanos protagonistas primero cuando son niños y después en edad adulta hace que la trama mantenga la tensión y le otorga al conjunto un plus de personalidad que saca a la película de la mediocridad.



En el horizonte nos esperaba un maratón espacial con las (a priori) interesantes 'The last days on Mars', 'Space Station 76' y 'Predestination', pero tener que aguantar hasta la 1 de la mañana para poder disfrutarlas se convertía en una tarea poco más que imposible. 

Era preferible recoger velas por hoy e ir a descansar, ya que el próximo día tenemos una cita con esa linda muñequita que es 'Annabelle'...



martes, 7 de octubre de 2014

Sitges 2014: ¡No estamos acreditados pero nos da igual! DIA 4 [Especiales]

Si, día 4 de festival y primera crónica. Somos así de tranquilos. Pero que eso no os impida confiar en nuestra buena fe y criterio. Acercaos amiguitos, que en ¡Ahora Critico Yo! también vamos a explicaros nuestras aventuras por el mejor festival de cine del mundo mundial.

Y vamos a pasar de empezar diciendo que el certamen se abrió con 'REC 4', película que a pesar de lo esperada, dejó un halo de decepción en la mayoría de público. Más de lo mismo, ideas repetitivas... ¿realmente había tema para una cuarta película?

Hay que irse hasta la lejana Australia para encontrar la primera joya del Festival, 'The Babadook', una de esas películas que ponen la piel de gallina y que presenta a un nuevo monstruo detro del imaginario del terror, el Babadook, un ser que viste de negro, lleva sombrero de copa y tiene unas cuchillas en sus dedos. Una especie de versión victoriana de Freddy Krueger.




Justo después, la Hammer films volvía a lucir su logo en la pantalla con 'The Quiet Ones', un film con algunos momentos aterradores y poca cosa más. Y rematábamos el día con 'Under the skin', (que debería llevar el subtítulo de "esa en la que Scarlett Johansson sale desnuda" si quiere hacer algo de caja cuando se estrene en cines... si es que se estrena), que inmediatamente se ha convertido en integrante de honor del club de películas que o las odias o las amas eternamente.

El sábado triunfaba 'Musarañas' y su protagonista Macarena Gómez, ya es firme candidata, dicen los entendidos, al premio a la mejor actriz. Poco después, daba comienzo una tarde de locura desenfrenada, primero con zombies nazies, que volvían a Sitges de la mano de Tommy Wirkola en 'Dead Snow 2: Red vs. Dead' para continuar después con los castores zombies asesinos de 'Zombeavers', film que hubiese encajado mucho mejor en una maratón a las tantas de la madrugada que no a las 18,30 h.




Domingo, 06,00 h de la mañana. Da comienzo una tormenta espectacular que parece sacada de una de las películas de Roland Emmerich, que nos había visitado para recibir uno de los premios honoríficos y que parece haber querido irse de Sitges dejando su sello destructivo y personal. Falsa alarma. Mucho ruido y pocas nueces... igual que en sus películas. Poco después, el sol hace acto de presencia y el día se vuelve espectacular, como es habitual en la Blanca Subur.

Lo más destacable del día, a parte de las deserciones en masa que provoca 'La distancia' en su pase de las 08,30 h de la mañana, es la proyección de 'I Origins', nueva película de Mike Cahill, que ya triunfó en el festival hace unos años con 'Another Earth' y que promete épicas discusiones furibundas entre sus detractores/defensores.



Pasada la vorágine del fin de semana, donde como siempre, lo peor han sido los habituales retrasos en las proyecciones, llega un poco de calma y sosiego con las proyecciones entre semana.

El día lo iniciamos con 'The world of Kanako' una locura japonesa con un soberbio Kôji Yakusho en el papel principal, el de un ex-policía violento y desquiciado que busca a su hija, la Kanako del título, que a pesar de su apariencia bondadosa y virginal, es un ser perverso hasta límites inimaginables. 



Tetsuya Nakashima, el director, realiza una película que es un puñetazo directo al estómago del espectador, no por sus escenas truculentas, que alguna hay, sino por el estilo narrativo, algo confuso y mareante, influenciado en algunos momentos por el cine de Tarantino (esos créditos iniciales).



Dicen que el pasado siempre vuelve y de eso trata la alemana 'Stereo', film que parte de una idea interesante pero que se queda a medias en su planteamiento. Lo que empieza como un thriller psicológico acaba derivando en una especie de cruce entre 'Una historia de violencia' y 'Drive'.

Eric (Jürgen Voge) es un mecanico de motos que vive una apacible vida con su novia Júlia (Petra Schmidt-Schaller) y la hija de esta, Linda (Helena Schoefelder). Pero la aparición de Henry (Moritz Bleibtreu), un misterioso encapuchado, hará que vuelvan a aparecer los fantasmas de una vida pasada que parecía haber olvidado.



El argumento del film no es nada novedoso, y a pesar de una dirección correcta, el ritmo de la película es intermitente. El misterio que parece encerrar Eric, un personaje ambiguo a más no poder, no es tan sorprendente como nos quieren vender, y ni el estallido final de violencia de la película deja con buen sabor de boca, por previsible y esperado.

Y cuando parecía que la cosa era difícil de remontar, apareció Quentin Dupieux con 'Réalité', la marcianada del certámen, una obra difícil de clasificar, imprevisible, divertida y desconcertante, a medio camino entre David Lynch y Muchachada Nui. 



Dupieux, el tipo que nos explicó las aventuras de un neumático con poderes telequinéticos en 'Rubber', nos trae ahora varias historias entrelazadas. En apariencia, poco o nada tienen en común las unas con las otras, pero llega un momento en que sorprendentemente todo encaja, quedando aclarado el entramado... o no. Aún no lo tengo claro.



Aún quedaban muchas películas por ver, pero después de 'Réalité', preferimos tomar las de Villadiego y alejarnos tranquilamente del Auditor, pudiendo asi reflexionar con calma sobre lo que acabamos de ver... Claro que el no tener más entradas disponibles también ayuda a tomar esa decisión.

Mañana, más.

lunes, 6 de octubre de 2014

True detective 2: ¿True Fail? [Especiales]

Los hechos dicen que muy difícilmente nada ni nadie puede superar la primera temporada de 'True detective', una serie de tal calidad que puede haber tocado su techo. Solo hay que ver las críticas y las puntuaciones de las páginas de cine y televisión más famosas para darse cuenta que estamos ante una de las mejores series de televisión de los últimos años.




El creador y guionista de la serie, Nic Pizzolatto, la concibió de tal modo que cada temporada es independiente de la anterior. Eso supone que tanto las tramas como los protagonistas sean distintos. Aquí está el quid de la cuestión y el quebradero de cabeza que lleva a muchos a cuestionarse si habrá vida tras el éxito del dúo McConaughey-Harrelson.


Oficialmente se han confirmado a Colin Farrell y Vince Vaughn como los sucesores en la segunda temporada. Farrell será Ray Velcoro, un detective dentro de un departamento corrupto con una cuestionable relación con la mafia. Mientras que Vaughn encarnará a un delincuente que podría perder su imperio cuando trata de meterse en negocios legales debido a un sospechoso asesinato.


La polémica que mueve los foros en este asunto giran en torno a la poca fe depositada en la elección que ha hecho la HBO para cargar con el peso de la serie en la siguiente temporada. Sin embargo, los currículum de los actores elegidos hablan por sí solos, y siendo bastante subjetiva diré que ambos me gustan. 

Farrell ha estado estupendo en todos sus papeles, dejando ver una gran variedad de registros y géneros. Aunque sí podríamos decir que su carrera está siempre en constante balance entre papeles discutibles y buenas aportaciones al cine. Sabiendo muy poco de cómo será la segunda temporada, ya que se empieza a rodar este mes, para buscar una razón por la que confiar en Farrell, pienso en que si su personaje será alguien que se encuentra también en esa delgada línea entre lo correcto y lo incorrecto, es gris infinito que marca a los personajes en la temporada anterior, le ayudará mucho todos esos papeles que ha interpretado en la misma situación.


Vaughn por su parte es el más cuestionable. Me pregunto si, vista su filmografía, en la que abundan los papeles en comedias, no encontraremos algo oculto como con McConaughey. Posiblemente, no sea muy difícil lograr ese aire misterioso y esa forma de hablar como si hubiera fumado dos paquetes de ducados y se estuviera apunto de dormir. Vaughn tiene esa mezcla cómica e intensa por la que confío en que va a hacerse totalmente con su personaje, consiguiendo como ya hicieron sus antecesores en la temporada pasada, dar vida propia y profundidad al pepersonajeue interpreta.

En cuanto al compañero detective que acompañe a Colin Farrell aun no se ha confirmado nada. Lo que si sabemos es que Rachel McAdams será la tercera protagonista, relevando a Michelle Monaghan en esta nueva temporada, aunque no ha sido anunciado oficialmente por la cadena. Otra actriz que se suma a la moda de aparecer en series de televisión con calidad de cine ¿Nos sorprenderá cambiando es aire que tiene de niña dulce? Es en la que menos confianza depositaría, pues me resulta bastante sosa en pantalla, aunque tampoco es que podamos juzgarla sin haberla visto en muchos más registros que las películas de comedia romántica que caracterizan su carrera. Otra actriz que puede bordarlo, y además ya trabajó con Vince Vaughn en 'De boda en boda'.



Evidentemente, todo esto son suposiciones, quinielas esperando no tener que retractarme de este artículo. La serie despegó a lo grande con Harrelson y McConaughey, de los cuales no voy a reafirmarme en los puntos por los que este par de excelentes actores ha conseguido estrujar al máximo el jugo a sus personajes, que para eso ya hay muchas críticas, y todo el mundo tiene su propia opinión al respecto. En lo que si me gustaría hacer hincapié es en el bombo que se le está dando a McConaughey, al cual defiendo en esta serie "of course", pero no olvidemos que su calidad de "buen actor" se la ha ganado recientemente. 



Hasta hace un par de años, solo se le conocía por aparecer en películas romanticonas, como 'Cómo perder a un chico en diez días', 'Planes de boda', 'Sahara' o 'Los fantasmas de mis ex novias'. Es cierto que realizó buenas apariciones en otras películas, pero esas no fueron las que forjaron su reputación en Hollywood. Así que, en 2012, le entra la crisis de los 40 y pico y empieza a replantearse sus papeles, iniciando lo que esperemos que sea una época en la que veamos a ese Matthew que nos ha conquistado y que ha callado bocas, con interpretaciones como en 'El lobo de Wall Street', 'Dallas Buyers Club' y 'True detective', lo cual ha sido recompensado con ganar un Oscar y a estar nominado a un premio Emmy. 

Sin embargo, la siguiente temporada no es exactamente la continuación del legado que iniciaron Woody Harrelson y Matthew McConaughey, puesto que Colin Farrell y Vince Vaughn no interpretarán a un par de colegas del mismo gremio, sino a una pareja antagonista: el poli y el caco. El hecho de que la nueva pareja protagonista no vaya a ser en apariencia igual que la formada por los detectives principales de la primera entrega de la serie, nos permite respirar y pensar por un momento que tal vez no vaya a ser un desastre. No tenemos porque dirigir las manos al cielo y correr como un pollo sin cabeza por la habitación gritando: ¡Oh, Dios mío! ¿Por qué? ¡Con lo buena que era la serie! 


La serie tiene una base sólida que ha echado raíces gracias al buen casting de su temporada inicial. Pero también por el toque, el estilo y el buen hacer de su primer director, Cary Fukunaga, que ha dejado su sello de calidad. 



Por el momento sólo sabemos que el director de los dos primeros episodios será Justin Lin (conocido por ser el director de las 4 últimas entregas de la saga 'Fast & Furious'). Más que los actores, este es el punto que sí me preocupa. El éxito de la serie mayormente reside en esa unidad de estilo que solo se consigue dejando que la misma persona haya dirigido todos los capítulos, consiguiendo que la meta y el punto de vista de dónde se quiere llegar sea el mismo, sin dejar que se vea alterado por un cambio de manos en el proyecto.

¿Lograrán que la segunda temporada consiga el mismo éxito? Esperemos. Si no, siempre podremos ver la primera temporada, que permite ser disfrutada de inicio a fin sin que nos quedemos con las ganas de saber que viene después.



sábado, 4 de octubre de 2014

Insomnio [Cine]

Siempre que ha surgido la ocasión he hablado bien de Christopher Nolan como director (después de lo de 'Man of Steel' me cuesta dirigirme a él como un buen guionista). Hasta hace unos días, todas las películas que había visto del aclamado director no bajaban del 8, eran cintas únicas, muy personales y, cómo no, originales. Pero como en todas las familias, existe la llamada "oveja negra" y para mi (a falta de ver 'Following' e 'Interestellar') 'Insomnio' es la oveja de la filmografía de Nolan hasta la fecha.


¿De qué va?

Will Dormer (Al Pacino) y Hap (Martin Donovan), un par de detectives de Los Ángeles, viajan a un pequeño pueblo de Alaska para investigar el asesinato de una chica de 17 años. Aunque dejan un asunto a medias en Los Ángeles que les incumbe a ambos y que complicará la investigación de su nuevo caso.

La crítica

Es conocido por la mayoría que Christopher Nolan ha dado, hasta la fecha, cantidad de películas que recordaremos con el paso de los años. 'Memento' y 'Origen' tenían su compleja estructura de desarrollo, 'El caballero oscuro' fue una revolución total como saga de superhéroes y en 'El truco final (El prestigio)' nos dejó con un palmo de narices ante un giro de guión inesperado. Pero no siempre tendremos al público contento y pese a que 'Insomnio' tiene muchos de los elementos necesarios para dar al público una buena obra, Nolan no consigue el efecto que en sus otras obras.

'Insomnio' se presenta como una cinta de detectives que tiene que resolver un caso difícil para poder irse a casa a descansar. Hemos visto ejemplos de este tipo de películas como 'El Silencio de los Corderos', 'Se7en' o 'Zodiac', por poner algunos. No obstante, esta característica que suele ser sinónimo, si se tiene un buen equipo, de calidad, no es aprovechado al 100%. 

La cinta de Nolan tiene un comienzo prometedor: un caso interesante en un pueblo pequeño, donde nunca suele haber este tipo de delitos y un añadido, problema sin resolver en Los Ángeles que llevará a nuestros detectives a caer en decadencia a lo largo de la película. Sumando el ambiente en el que se desarrollaran los hechos: un poblado que tiene sol las veinticuatro horas del día. Elementos ideales para crear una obra de suspense que decae por no aprovechar todo lo que tiene a mano.

A los diez minutos tenemos un giro argumental que nadie esperaba y es aquí donde empieza la verdadera película, pero no cuaja. Pasada la media hora de la cinta y estando puestos en la historia, la cinta cambia de rumbo y deja de lado el suspense para enfocarse en el comportamiento de los personajes en un caso que ya ha sido resuelto. Descubrimos sin mucho misterio quien está tras el crimen de la menor y pasamos de un posible thriller con mucho potencial a una cinta lenta, que se alarga excesivamente y que no avanza. 

De esta manera, el argumento se estanca en un "tira y afloja" entre tres personajes para ver quien consigue ganar: si el malo, el bueno o el de moral cuestionable, perdiendo así gran parte de la fuerza inicial de la obra. No consiguen aprovechar ese giro argumental al comienzo de la cinta o más bien, el camino elegido con este cambio en el argumento nos lleva a otro tipo de película que no acaba de convencer.

Seguramente sería muchísimo más grave si este trío de personajes no fuese interpretado por actores con una estatuilla como lo son Robin Williams, Hilary Swank y Al Pacino. Los personajes están bien estructurados y como no, interpretados como toca. Will Dormer avanza hacia una decadencia a lo largo de la obra, Walter Finch (Williams) se muestra dominante y manipulador, mientras que Ellie Burr (Swank) crece como policía gracias a este caso.


Cada uno de estos persigue su objetivo personal y todo deriva a un punto concreto entre los tres, siendo este el "tira y afloja" del que hablaba, cada uno usará sus puntos fuertes o argucias para conseguir salir triunfantes de este entuerto del cual cada vez vemos más claro que solo uno logrará.

Siendo así que todo converge hacia el mismo punto y además de tener una cinta lenta, tenemos una obra predecible en la cual el desenlace es poco original. La sensación final de 'Insomnio' me ha recordado, en parte' a la que tuve al ver 'Asesinato... 1-2-3', una película que termina cuando alguien piensa "de acuerdo, los personajes ya han dado suficientes vueltas".


Me queda el alivio de saber que esta fue la tercera obra de Nolan y que las siguientes cinco obras de éste no tuvieron nada que ver con 'Insomnio'. Rescato a los actores que, aunque no estén en su mejor papel, defienden la película y ese inicio prometedor pero por un seguido de cambios no consigue llegar al espectador como debiera.

Información de más
  • Es un remake de la película noruega de 1997 'Insomnia'.
  • El nombre de Will Dormer proviene del latín "dormire", que significa "dormir".
  • Harrison Ford fue considerado como Will Dormer para el papel.
  • Dos semanas después de estrenar la película en Bulgaria se estrenó en el canal búlgaro de la HBO.

Nota final: 4

viernes, 3 de octubre de 2014

Boyhood, momentos de una vida [Cine]

Prácticamente todo el mundo tiene en su casa el video de alguna celebración varia, ya sea su boda, la comunión de algún hijo o alguna fiesta de cumpleaños. Podríamos considerar a ‘Boyhood’ como una versión monumental de uno de esos videos domésticos, donde más que un sólo acontecimiento abarcamos una gran parte de la vida de su protagonista, y en el que la gran diferencia radica en substituir al familiar voluntarioso encargado de grabar la celebración de turno por un director de cine, en este caso Richard Linklater.

¿De qué va?

‘Boyhood’ nos cuenta la vida de Mason (Ellar Coltrane) desde los 6 a los 18 años, siendo partícipes de una vida llena de cambios que poco a poco consiguen que Mason encuentre su propio camino.

La crítica

No le podemos negar a Richard Linklater el valor que ha tenido enfrentándose a un film como ‘Boyhood’. Rodar una película durante 12 años con los mismos actores comporta un riesgo considerable, aunque ese riesgo siempre pueda ser aprovechado reescribiendo el guión en función de lo que les suceda a los actores en la vida real durante esos 12 años.

A Linklater le gustan los experimentos. Es el director de “Antes del amanecer, “Antes del atardecer” y “Antes del anochecer”, películas que podrían considerarse el germen de ‘Boyhood’, que es en parte una vuelta de tuerca de lo que nos cuenta en la trilogía protagonizada por Julie Delpy y Ethan Hawke. Ahora nos convertimos casi en compañeros del joven Mason, siendo testigos de su crecimiento personal y del de toda su familia, cuyos actos y situaciones modelan poco a poco su carácter y personalidad.

Lo que más evidente en una película de estas características era conseguir a los actores perfectos para que el proyecto no naufragase. Tanto Patricia Arquette como Ethan Hawke cumplen a la perfección en sus roles como los padres divorciados de Mason. Arquette parece incómoda con su papel al inicio del film pero ajusta su actuación a medida que su papel avanza, siendo al final cuando está verdaderamente brillante. En cambio, a Ethan Hawke le ocurre a la inversa, estando mucho mejor en la primera mitad de la película, cuando su personaje aun no ha sentado la cabeza, que no hacia el final cuando, por obra gracia de un bigote postizo quiere hacernos aparentar que ha asolido una madurez de la que no nos fiamos demasiado


El joven Ellar Coltrane, que de buen seguro no se imaginaba la repercusión ni la importancia de su trabajo cuando fue contratado (y probablemente tampoco entendió la curiosa manera en al que iba a ser rodada la película) sale airoso a medias del experimento. Su interpretación es buena pero va perdiendo fuelle y frescura a medida que va creciendo frente a nuestros ojos, mostrándose particularmente incómodo en la etapa adolescente. 

La que se convierte en una robaescenas total es Lorelei Linklater, hija del director, y hermana mayor de Mason en la película, bordando un papel en el que a pesar de que no deja de transitar durante todo el metraje por el borde de lo que puede ser una actuación cargante y repelente, consigue hacer de su interpretación quizás la más acertada de toda la película, aunque al igual que le ocurre a Ellar Coltrane, la entrada en la adolescencia sea un lastre para con su actuación.

La película fascina desde el primer momento, gracias a la naturalidad de las imágenes. Uno es consciente que todo lo que sucede está guionizado pero a pesar de eso, durante sus casi 3 horas de duración flota una sensación de veracidad difícil de conseguir en una película convencional. Cierto es que también podemos llegar a pensar que en muchos momentos no ocurre nada relevante, pero tener la oportunidad de asistir a todos y cada uno de los instantes de la vida de Mason, sean más o menos importantes en su vida, es tan apasionante que consigue que todo fluya de una forma muy natural, casi como si se detuviera el tiempo, aunque esto pueda parecer contradictorio siendo ‘Boyhood’ una película que habla precisamente del paso del tiempo. 

Información de más 
  • El rodaje comenzó en 2002 y duró hasta 2013 
  • Lorelei Linklater se cansó de actuar en el film hacia la mitad del rodaje y pidió a su padre que eliminase su papel, a lo que éste se negó tajantemente.

Nota final: 7