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Sons of Anarchy [Serie]

No sabía que iba a encontrarme cuando me decidí (tras un aluvión de sugerencias y alguna amenaza de arma blanca) a ver 'Hijos de la Anarquía'. Para mis adentros esperaba una serie llena de clichés, con tramas repetitivas y estereotipos molones. Hoy, cinco años más tarde, escribo este post con una chupa de cuero puesta, un sonido de motor constante en mi cabeza y el parche de “presidenta” en el corazón. Toca hablar sobre una serie que lo tiene todo: personajes carismáticos, historias con giros impredecibles, argumentos adictivos y una banda sonora sobresaliente que acompaña a los moteros en todo momento.  

¿De qué va?

Bienvenidos a Charming, un tranquilo pueblo en el norte de California, donde reside la sede de Sons of Anarchy Motorcycle Club, Redwood Original (SAMCRO). Bajo la identidad de un taller de coches conviven estos moteros y sus negocios de cuestionable moralidad. Desde armas, drogas y mujeres, su estilo de vida está marcado por el peligro y la toma de decisiones. Dentro de su fuerte democracia interna, veremos la evolución de sus miembros, conociendo sus historias personales y cómo afectan al club. El poder, la ambición, los celos y la moralidad, serán cuestiones al orden del día en una gran familia donde el honor y la fidelidad es lo que les caracteriza. Con la policía y el FBI pisándoles los talones siempre, deberán convivir con sus distribuidores irlandeses y los territorios de bandas locales, en un constante desequilibrio a base de balas y machetes.

La crítica


La historia del club rompe los esquemas de las series episódicas convencionales y explota un ritmo frenético que te impulsa a ver el siguiente capítulo. 'Sons Of Anarchy' es una mezcla exquisita de componentes que tiene como resultado una apuesta rebelde en continua evolución que llama a gritos a tu empatía.


Uno de sus mayores atractivos es sin duda un elenco tan multicolor como adictivo. Siempre fieles a sus parches, el club está presidido por  Clay (un soberbio Ron Perlman), que a su vez hace las labores de padre de Jax (el verdadero protagonista, Charlie Hunnam) por relación directa con su madre (una Katey Sagal a la que idolatraréis y odiaréis a partes iguales). El círculo familiar quedaría cerrado con el retoño de Jackie, un bebé que no es consciente del peligro constante que le rodea. Las relaciones serán un tira y afloja sobre traiciones ocultas y deseos avariciosos que nos demostrarán los límites hasta donde están dispuestos a llegar para conseguir sus objetivos. 


Pero en la sede todo aquel que lleve a la Parca en su espalda forma parte de esta gran familia. La evolución de los personajes, puestos a prueba en infinidad de ocasiones, es otro de los puntos fuertes de la serie. Poco a poco las historias personales y la mentalidad de cada uno de ellos, te irá dando a conocer a un grupo de lo más variopinto. Desde el acento irlandés de Chibs, la amistad incondicional de Opie, el humor morboso de Tig, la racionalidad de Boby, hasta el resto de integrantes y Proyects, añadirá una gota distintiva. Todos y cada uno de ellos serán relevantes y cruciales a la hora de sobrevivir, apoyándose codo con codo en una confianza ciega que se pondrá a prueba.


Es cierto que los personajes son uno de los atractivos de la serie por su carisma y progreso (aquí la premisa es que nadie es quien parece ser), sin hablar de unos diálogos sobresalientes que acompañan unas actuaciones totalmente naturales que te hacen pensar que han nacido con el cuero ya puesto. Pero sin duda lo que la vuelve totalmente adictiva es su increíble capacidad para sorprenderte con sus giros de trama. 

Los Hijos tienen un don para meterse en problemas, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta los tipos de frentes que tienen abiertos. Desde la distribución en la zona de armas automáticas, aprovechando el viaje para la coca y la meta, SAMCRO se pluriemplea tocando ámbitos inmobiliarios, extorsión, prostitución de lujo y cualquier cosa que les aporte beneficios.


Pero lo que parece en principio un grupo de tíos chungos sobreviviendo en la jungla a base de la ley del más fuerte, esconde en realidad un conjunto de estrategias bien pensadas que, si bien no siempre funcionan a la perfección, sirven para descolocarnos totalmente. Unos giros que impactan y te invitan a ponerte el chaleco, porque al final te sientes parte del club. Los vas conociendo, ves los hilos en la sombra moverse y el montón de problemas que se les viene encima y una luz en tu cabeza se enciende para avisarte de que eso no puede terminar bien. Pero aquí el bien y la ley son términos relativos.


La esencia de los Hijos será ese toque de humor sarcástico y morboso de un grupo de moteros que acompaña a una trama llena de dramas y momentos de tensión. Porque al fin y al cabo ellos hacen las cosas a su manera, y aunque estén hasta el cuello siempre hay un momento para disfrutar de llevar el parche y regalarnos situaciones épicas e inverosímiles. 
 

Mención a parte necesita la banda sonora, que nos acompañará en nuestros viajes de carretera con un gusto exquisito que nos deleitará con Jhonny Cash, pasando por The Forest Rangers, añadiendo toques de Belfast añadidos por Flatfoot 56 y Dropkick Murphys entre muchos otros, y momentazos al ritmo de The White Buffalo, Greg Holden y Joshua James. Desde el hard rock más cañero, recorriendo clásicos, aportando toques exóticos con el Irish rock, y abriendo fronteras a estilos más modernos



La adicción que genera esta serie está justificada de sobra porque el resultado es una apuesta fresca que no cae en el estancamiento, cargada de sorpresas y con la habilidad para absorberte.


Información de más

  • Su creador, Kurt Sutter quería aparecer en la serie y se reservó el papel de Otto, miembro de SAMCRO.
  • Todo queda en familia: la mujer de Sutter es Gemma Teller (Katey Sagal), una de las protagonistas femeninas.
  • Además de su espectacular papel, Katey también ha adaptado algunos temas musicales para la banda sonora poniendo su voz.
  • La serie se inspira en una banda de moteros real, cuyos miembros asesoraron al reparto de primera mano.
  • Varios artistas famosos aparecen haciendo un cameo, por ejemplo David Hasselhoff.
Nota final: 9

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